miércoles, 6 de marzo de 2013

...


Exploro tu cuerpo
Que tiembla
Te domino casi sin fuerzas
Y en tu entrega
Te encuentro
Ansioso
Deseoso
Inquieto
Invadido por la incertidumbre
Que te  generan mis actos
Casi te atormento
Con mis demonios
Esos mismos
Que te hacen  sentirme
Y gozar
Y por dios…
Como me gusta.

martes, 5 de marzo de 2013

hoy


Hoy
Me sorprende la vida
Te trae de regalo
En silencio
 Y con algo de  Amor
Entre  las manos
esas
Que ya son mi adicción
 o mi perdición
y
a la distancia te observo
Como mirando un pasado diferente
Veo como antes de antes
Nos desconocíamos  del todo
Y
ahora
Después del después
Cambiamos el rumbo
O el mundo
De sobrevivientes
A amantes sigilosos
De solitarios mentirosos
A simplemente
vos y yo.

martes, 26 de febrero de 2013

ellas


Las letras
De una en una
Se encadenan
Se abrazan
Se juntan
Y se van
En dibujos de tinta
Se transforman
Mutan inquietas
Y se van
Se leen
Y se van
Se escuchan
y se van
si se sienten
se quedan
En mi para siempre…

Atrapada



Atrapada en tus manos
Estremecida en tus brazos
Dominada mi voluntad
Sin decir palabra, yo
Sintiendo tu poder de hombre
Dominado mi cuerpo
Acelerados los corazones
Sin decir palabra, tú
Sintiéndote, sintiéndome
Sintiéndonos
Así me haces el amor

Desbordan


Desbordan a la orilla tranquila
Las ansias de permanecer
en tranquila soledad, como la de antes,
Desbordan al hada perezosa
Las ansias de no ser,
Y de ser y las de hacerte ser,
Parte del todo y todo,
Como si fuéramos uno
Pero de dos,
Desbordan y fluyen las ansias
Mas los esfuerzos son pocos,
son, o solo parecen, pero no son, al final.
Desbordan las ansias
Quizás,
Quizás, solo,
Todo desborda.

jueves, 21 de febrero de 2013

Triste o buena, de Mario Benedetti



Amar sin nadie/ vaya cosa triste
sin nada que abrazar
ni Eva que nos abrace

Buscar en la memoria de la piel
la boca la cintura la lujuria ganada
las suaves nalgas tibias
y sólo hallar respuestas de fantasmas

Los desaparecidos no aparecen
las voces de los árboles se apagan
quedan escombros de caricias
y con pudor nos preguntamos
¿por qué decimos tantas veces corazón?
¿será el único amigo que nos queda?
¿o será el refugio de los que queremos?

Amar con alguien/ vaya cosa buena.

miércoles, 20 de febrero de 2013

domingo, 17 de febrero de 2013

ahora






Esta noche,
lascivos pensamientos eróticos,
me desvelaron.
Imaginaba mis manos en tu blanca,
delicada y tatuada piel.
En su contraste.
Recorriendo cada centímetro
de tu lujurioso cuerpo.
Casi que podía sentir tus dulces aromas.
Esos que hacen que seas
un vicio a mis sentidos

I.M. 

Megadeth - She Wolf (Subtitulos Español) HD

viernes, 15 de febrero de 2013

...



Te invito a beber de la noche
Y a limpiarte las gotas de sangre
Con mis dedos
Te invito a que casi en silencio
Pronuncies, los juramentos
Que romperás mañana
Cuando se engendre el alba
O mucho antes…
Cuando nos sobornemos el uno al otro
Con el sedante de nuestro sexo
Y reclamemos victoriosos
El trofeo del deseo.

martes, 5 de febrero de 2013

Iron Maiden - Strange World (Con Subtitulo)

STRANGE WORLD

Mundo Extraño

El único lugar donde puedes soñar
Vivir aqui no es lo que parece
Barco de luz blanca en el cielo
No hay nadie aquí para preguntar por qué
Estoy aqui, no estoy realmente allá
Caras sonrientes aun más raras

Vamos a caminar en el profundo espacio
Viviendo aqui no es simplemente el lugar
Postes de luz salen del suelo
Cuando grito no existe sonido
Todos mis sentimientos no pueden ser tomados
Estoy feliz en mi nuevo mundo extraño
Sombras del pasado verde se mueven
Mujeres bebiendo vino de plasma
Una mirada al amor, un sueño se desarrolla
Viviendo aquí, tu nunca envejecerás
No me escuchas llamarte


I.M.

Nuevas alas


Sueño olvidado en el pasado
Envuelto  en reproches del presente
Germina la semilla del futuro incierto
Ese que quiero descubrir
Ya no importa que no se entienda
O que se confunda la realidad
Relativamente detrás de todo
O a solo unos pasos de los demás
Ahí me encuentro, extendida
Dispuesta a saltar.

martes, 29 de enero de 2013

por que?




La música, ahoga desesperada,
los gritos de esta mente cansada
ya no me leo, ni me entiendo
y si por casualidad me miro al espejo
le pregunto a la imagen en el reflejo,
que sonidos te formaban,
cuales trazos te dibujaban,
en que noche negra te perdiste,
en cual esquina gris,
dejaste tu esencia de a gotitas,
donde, cuando y como,
dejaste de intentar conocerte,
desde donde o hace cuanto
o por que, te sentís
una extranjera en vos misma.

lunes, 28 de enero de 2013

Nos devoramos de una


Nos devoramos de una,
todo el oscuro interior,
Nos desgarramos las entrañas más profundas
Y sin esperar respuesta,
mutuamente, nos brindamos,
solo para hacernos compañía
en esta ruta de ida y sin regreso
para transcurrir en este camino hipócrita
poblado de culpables y santos.
Así, como desnudos de cargas,
Livianos y sin cruces,
Nos disponemos a cumplir
Con este destino adquirido
El cual, desde un principio,
Nos signo, como cualquier
Bendita maldición.

Inmovilizada totalmente

Inmovilizada totalmente
Atados mis pies
Con esas cadenas de cristal
Silencio mi boca
Con la letra de esa canción
La que canta mi mente
Desde que te vi
Escondo mi rostro
En las manos ensangrentadas
Espero paciente
Que te acerques a salvarme
De los demonios
Que me habitan y me devoran
Espero silenciosa
Espero un poco más
Inmóvil y sola aun,
Sin manos y sin pies
Me alejo del lugar,
Sin cantar
Sin respirar,
Lenta
Efímera
Muerta.

Delimitada por las piezas

Delimitada por las piezas
De tu domino sicológico
Destinada a desbarrancarnos
Todas ellas y yo al mismo tiempo
Efectos reflejo de tu acción sin acción
De todos mis hacer sin hacer
Perdida en este tablero inmóvil
Blanca y negra deambulo
Cinco casilleros adelante
Diez hacia atrás
Ya no son mis necesidades, tampoco las tuyas,
Las que mueven las fichas en este encuentro
Sin encuentros
Son tus carencias  disfrazadas y
Todos esos hambrientos silencios, míos,
La ceguera audaz  de ambos
El olvido corroído compartido
Y todo este todo  reciente de los dos
Que no sabemos en cual manga esconder
O como hacerlo desaparecer
Para  volver sin temores
A aquel punto de partida,
A esos mismos clavos.
A nuestra  cruz.

Escucho a Janis




Escucho a Janis
Y mis sentidos se despiertan
 se afinan todas las capas de la piel
los dedos navegan sin rumbos
por las superficies  cercanas
y alerta permanezco
como continente desconocido
esperando tu lengua exploradora
tus  ansias controladas
y las mías desbocadas
el saber ese de saber,
casi sin saberlo ,
de cada uno de mis lugares
los códigos de acceso
a mi mente primero
y a mis sabores
después.

martes, 22 de enero de 2013

Idea

Idea Vilariño

PALABRAS PRELIMINARES
Idea Vilariño y Onetti, una pasión
Por Blanca Elena Pantin
         Hay escritores condenados a ser reconocidos por un solo libro. Ese parece ser el destino de la poeta uruguaya Idea Vilariño autora de pasionales poemas de amor que tienen nombre y apellido: Juan Carlos Onetti (considerado un clásico del género, curiosamente ninguno de los poemas del libro fue incluido en la Antología Poesía Amorosa Latinoamericana editada por Biblioteca Ayacucho).
         La historia de esas páginas se remonta a la década de los cincuenta cuando a la sazón no se conocían. La vida intelectual en Montevideo y Buenos Aires permitía esas convivencias en las que cada uno y por su lado se reunía con quien quisiera: Roberto Arlt, Jorge Luis Borges, Bioy Casares, las hermanas Ocampo (Victoria y Silvina), José Bianco... De esos años (1950) data Número, revista donde comenzó todo. Fundada por Emir Rodríguez Monegal, Mario Benedetti, Manuel Claps e Idea Vilariño, la publicación fue una de las pocas que reseñó con entusiasmo la aparición de La vida breve, un libro de Onetti que prácticamente ignoró la crítica de Buenos Aires.
         Conocerse como se conocían –al menos porque se habían leído– el encuentro no tardó mucho en precipitarse. Al fin y al cabo uno y otro eran el centro y epicentro de círculos intelectuales que ya los habían llevado poco menos que a los terrenos de la leyenda. Ella hierática. Él, maldito. La pareja perfecta. El encuentro debió ser en un café del centro de Montevideo. La historia de lo que ocurrió entonces fue referida por Vilariño a María Esther Gilio y Carlos M. Domínguez en la biografía que ambos periodistas publicaron sobre Onetti (Construcción de la noche, Planeta 1993):
         —Estaba seduciéndome a fondo con lo mejor de sí mismo y tanto que yo me quedé convencida de que aquello era la séptima maravilla. Esa misma noche me enamoré de él. Me enamoré, me enamoré, me enamoré—. Burro, perro, bestia.
         Pero el encuentro definitivo demoraría algunos meses más. Mientras tanto cultivaron una correspondencia en la que se trataban ridículamente de usted tomándose algunas licencias: —Pasó el verano y no viniste—, se atrevió a reclamar la Vilariño. De allí a lo inevitable: fueron amantes marcados por explosivas rupturas y reconciliaciones.
         —Es el último hombre de quien debí enamorarme porque éramos lo más imposible de ligar que había. Nunca entendió el ABC de mi vida, nunca me entendió como ser humano, como persona. Y así teníamos nuestros grandes desencuentros. Si yo hablaba de algo sumamente delicado él me salía con una barbaridad. Decía cosas que me hacían echarlo, imposibles de soportar. Todavía me pregunto por qué aguanté tanto, por qué volví tantas veces. Nos peleábamos y volvíamos a juntarnos, lo echaba, regresaba. Una noche me llamó desesperado para que fuera a verlo. Yo estaba con alguien que me amaba y lo dejé por ir a pasar una noche con él. Y recuerdo que lo único que hicimos fue ponernos de espalda, leyendo un libro él, y yo otro. A la mañana siguiente le agarré la cara y le dije: sos un burro Onetti, sos un perro, sos una bestia. Y me fui—.
         Burro, bestia, perro, a Onetti están dedicados todos y cada uno de los poemas de amor que escribió Idea Vilariño .
Estás lejos y al sur
Allí no son las cuatro
Recostado en tu silla
apoyado en la mesa del café
de tu cuarto
tirado en una cama
la tuya o la de alguien
que quisiera borrar
–estoy pensando en ti no en quienes te buscan
a tu lado lo mismo que yo quiero–.
Estoy pensando en ti ya hace una hora
tal vez media
no sé.
Cuando la luz se acabe
sabré que son las nueve
estiraré la colcha
me pondré el traje negro
y me pasaré el peine.
Iré a cenar
es claro.

         Relación definitivamente signada por el deseo, las aristas que pudieron o no construir aterrizaban en el sexo. A días y noches de encierro, sucedían meses sin saber nada uno del otro. Se mandaban al demonio una y otra vez. Un día –años después (1961)– las cosas fueron demasiado lejos. En esta ocasión la amenaza fue cierta: —Si te vas –alertó el escritor– no me encontrarás a tu regreso'—. La poeta tomó las palabras como la amenaza de un loco que no entendía la gravedad de la noticia que acaba de recibir: el asesinato del profesor Arbelio Ramírez (eran los días de la visita del Che Guevara a Montevideo) y la llamada del gremio de profesores (Idea era profesora del liceo Vásquez Acevedo) convocando a una asamblea que no admitía demoras.  —Si vas, no me encuentras—, repitió Onetti.
         Sin tomarse en serio el ultimátum, Idea se dirigió a la reunión: —Pero en cuanto pude me escapé y regresé a casa. Cuando vi la luz prendida pensé que estaba pero cuando abrí la puerta sentí como si me golpearan en el pecho. Había dejado una nota insultándome y diciéndome un montón de barbaridades. Y mis poemas, unos poemas de amor que le había dado, estaban arrugados y tirados a los pies de la cama—.
         Un nuevo (último) encuentro sucedería en 1974 a raíz del terrible cierre del diario Marcha por la censura del régimen militar. El pretexto de la clausura del diario, al que Onetti estuvo estrechamente vinculado, fue la publicación del cuento ganador de un concurso en el cual fue jurado y en el que los militares leyeron un complot contra la dictadura. Onetti fue confinado a tres meses de cárcel y tratado poco menos que como un enajenado mental. A la salida de ese infierno recibió la visita de su antigua amante quien evocó el reencuentro en un texto que cedió para el libro de Gilio y Domínguez:
         “Quedamos solos y callados. Callados. Pero yo no soy como entonces; algo aprendí; algo me enseñó el recuerdo; siempre sentí no haber tenido más madurez para tratarlo entonces. O es la diferencia entre estar y no estar enamorada.
—¿Nos moriremos sin aprender a hablarnos?, pregunté.
—Siempre nos costó, dijo.
—Te acordás de aquella vez que llegaste, después de tanto tiempo y estuvimos veinte, treinta minutos sin hablar, sentados, yo en la cama y tú en la silla. Me inhibiste siempre en todo.
—Sí, dijo.
—Tú también, dije. Una vez me dijiste que no podías comer ni hacer el amor ni... conmigo”.
—Sí, dijo.
         Y me miraba por momentos; por momentos volcaba la cabeza; se mordía el labios superior, con una expresión de impotencia, de desesperación.
—Así que yo no sé lo que es el amor. Vos sufrías de amnesia, evidentemente. La primera vez que entré a tu sala del Museo quedé loco por vos. Nunca entendí lo que me pasaba; pero estaba loco por vos.
—Nunca me lo dijiste.
—Nunca entendí aquel deseo de posesión, aquel afán dominador. (Yo no recordaba nada parecido). No te dejaba ir a clase (es cierto). No podía soportarlo. Y no se trataba de deseo; si no, no sentiría esta horrible ternura que siento por vos, escribió.
         Onetti y la Gilio hablan en el apartamento del escritor en Madrid. El narrador tropieza con Poemas de Amor:
–Andá, leelo–, dice Onetti.
Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Yo no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú.
Ya no estás
en un día futuro
No sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.

—¿Por qué dice Idea que nunca sabrás quien es ella?– pregunta la Gilio, acaso la periodista que más lo entrevistó. –No sé... Yo nunca sentí que ella estuviera enamorada de mí.
—No entiendo, ¿cómo que nunca estuvo enamorada? Y los poemas que te escribió?
—Yo no digo que no estuvo, sino que nunca sentí que estuvo. Yo creo que lo suyo es algo muy cerebral, intelectual.
—¿Nada más?
—También cama.
Publicado inicialmente en Borris-Mayer
DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS
         Nació en Montevideo en 1920. Es una de las poetas uruguayas más destacadas a nivel internacional. Fue amiga íntima de Juan Carlos Onetti, para muchos el gran amor de su vida que no llegó a concretarse totalmente. Pertenece a la generación del 45, una de las más productivas de la literatura uruguaya, que además marcó época. Los escritores del 45 negaron la complacencia y la aplausomanía de las generaciones anteriores, y propusieron rigor crítico, ilustración para el juicio, trabajo y responsabilidad en la creación. Pero sobre todo, enfrentar el oficialismo impertinente que pretendía hacer de la literatura un par de homenajes solemnes y condecoraciones. Para voltear aquello, había que construir, y lo hicieron. Había que proponer el camino y andarlo.
         Poeta que rompe con la retórica creando otro lenguaje, profesora de Literatura hondamente vinculada a sus alumnos y fina crítica, Idea se puso al frente de la poesía uruguaya para transformarla. En su obra canta con sensualidad al amor, al mar, al verano, y no se olvida de la muerte.
Libros publicados
Se destacan:
  • La suplicante, 1945
  • Cielo cielo, 1947
  • Paraíso perdido, 1949
  • Nocturnos, 1955
  • Poemas de amor, 1958
  • Treinta poemas, 1967
  • No, 1980
         En 1995 se publicó un libro que reúne toda su obra poética. Para el crítico Luis Gregorich, la poesía de Idea Vilariño está marcada por el pesimismo, y su único contacto con la realidad es a través de la despojada expresión de una soledad radical y el señalamiento desnudo de la miserable condición del hombre. "En esta poesía -dice-, las palabras valen, no sólo por sí mismas, sino también por los sueños y los secretos que convocan, por las blasfemias que callan, por las nostalgias comunes a toda la especie que suscitan. No hay Dios ni dioses en esta poesía. El único Dios, si lo hay, es la palabra poética misma. Una poesía del amor y de la condición femenina: cómo negarlo".
Publicado inicialmente en Rebelión



POEMAS
QUIERO MORIR
    
Quiero morir. No quiero oír ya más campanas.
La noche se deshace, el silencio se agrieta.
Si ahora un coro sombrío en un bajo imposible,
si un órgano imposible descendiera hasta donde.
Quiero morir, y entonces me grita estás muriendo,
quiero cerrar los ojos porque estoy tan cansada.
Si no hay una mirada ni un don que me sostengan,
si se vuelven, si toman, qué espero de la noche.
Quiero morir ahora que se hielan las flores,
que en vano se fatigan las calladas estrellas,
que el reloj detenido no atormenta el silencio.
Quiero morir. No muero.
No me muero. Tal vez
tantos, tantos derrumbes, tantas muertes, tal vez,
tanto olvido, rechazos,
tantos dioses que huyeron con palabras queridas
no me dejan morir definitivamente.
POEMA Nº 19
    
Quiero morir. No quiero
Oír ya más campanas.
Campanas —qué metáfora—
o cantos de sirena
o cuentos de hadas
cuentos del tío —vamos.
Simplemente no quiero
no quiero oír más campanas.
TRABAJAR PARA LA MUERTE
    
El sol el sol su lumbre
su afectuoso cuidado
su coraje su gracia su olor caliente
su alto
en la mitad del día
cayéndose y trepando por lo oscuro del cielo
tambaleándose y de oro
como un borracho puro.

Días de días noches temporadas
para vivir así para morirse
por favor por favor
mano tendida
lágrimas y limosnas
y ayudas y favores
y lástimas y dádivas.
Los muertos tironeando del corazón.
La vida rechazando
dándoles fuerte con el pie
dándoles duro.
Todo crucificado y corrompido
y podrido hasta el tuétano
todo desvencijado impuro y a pedazos
definitivamente fenecido
esperando ya qué
días de días.

Y el sol el sol
su vuelo
su celeste desidia
su quehacer de amante de ocioso
su pasión
su amor inacabable
su mirada amarilla
cayendo y anegándose por lo puro del cielo
como un borracho ardiente
como un muerto encendido
como un loco cegado en la mitad del día.

viernes, 18 de enero de 2013

eso quería...


Quería ahogarme con tu esencia
Para que formara parte de mi ser,
para que me recorriera toda sin apuros
y terminara fluyendo por  mi torrente sanguíneo,
Lentamente , Como sin quererlo,
y en una de esas sin darse mucha cuenta ,
se depositara en mi corazón
justo , justo, en ese lugar oscuro y limpio
que es solo para vos y todos tus recuerdos.

lunes, 14 de enero de 2013

estoy


Estoy aquí sin verte
Sin tocarte ni oírte
Y tu murmullo lejano
Me persigue
Me da vueltas por la cabeza
Me acompaña
Y me protege
Quien o que serás
Ángel de mi guarda
O demonio de me reciente locura.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Los amorosos ( NUNCA NADA MEJOR DICH0)

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.



Jaime Sabines

Perdida en medio de todo, casi soy nada.

mis extremos

lunes, 3 de diciembre de 2012

experimentos en los cojines negros"

experimentos en los cojines negros"

El edificio tenia los pisos mojados y ese clásico olor a limpio reciente, el ascensor, tardo en llegar, mejor dicho ni se apareció.
Ella de ansiosa subió en un respiro aquellos escalones extraños que la conducían a eso que nunca había pasado.
Su mente razonaba todas aquellas cosas por las cuales no debía seguir el ascenso, sus impulsos eran los contrarios.
A esta altura de la vida y de la escalera, ella ya no hacía caso desde hace rato a lo que la racionalidad le planteaba como su realidad.
Acostumbrada a satisfacer sus deseos e impulsada por sus demonios trepo el último escalón y estiro la mano.
El timbre retumbo en su tímpano como el eco de gritos lejanos.
Se abrió la puerta de improviso, haciendo caso inmediato al sonido emitido  o a  los latidos del corazón de ella.
-Hola
-Hola caballero.
La charla se dio como siempre con la naturalidad de dos mentes
Compatibles.
Nerviosismo se mezclaba en el aire, junto a las interesantes ideas que cada uno se esmeraba por esbozar.
Interiormente, cada uno, guardaba en realidad, sus más íntimas intenciones.
Las cuales, como quien dice, no estaban tan claras  o tan certeras hasta que surgió la escusa perfecta de ella, seguirlo a la cocina, cuando él,  acertadamente en la cumbre de un  silencio filoso, decidió que era el momento de tomar algo.
Le dio la espalda inocente, camino.
Giro con las bebidas en la mano.
Y allí lo esperaba, ella, para probar su boca, por primera vez.
No fue algo precipitado, tampoco inesperado por él.
Hasta le pareció a ella que su acción, fue pacificadora y agradable.
Las bocas se juntaron, las lenguas y las manos. Un sinfín de sensaciones, acompañaba el jugueteo indecente de los demonios internos  de ambos.
 Los minutos pasaban lento en un gran reloj negro,  los números dorados se cambiaban de lugar para jugar  con el tiempo y el espacio y hacer eternos esos momentos tan esperados.
Y como quien no quiere perderse ni un respiro ya estaban conociendo sus cuerpos, entendiéndose en el silencio, ahora sí, en estos nuevos silencios sin filos ni abismos, cargados de humedades y emociones.
No tenían nada planeado, así que su encuentro transcurrió ahí, entre el brillo de algunos monitores, los números de ese reloj rebelde y unos cojines negros que tentadores, fueron ubicados estratégicamente.
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