miércoles, 27 de abril de 2011

Mágicamente


Transcurre la historia
La del cuento de hadas aquel
Vagos en los días
Vacíos y ausentes en las noches
Entre la pared y la realidad
Nuestra espalda palpita
Al filo de la desidia
Nos mecemos sin ritmo
Y así
Nos consume enteros
la fantasía
esa creada historia
Que nos vomita
Al alba todas sus acidas
Mediocridades
Y alguna cosa más.

martes, 26 de abril de 2011

Julio Cortázar

¿Quién los ve andar por la ciudad
si todos están ciegos ?
Ellos se toman de la mano: algo habla
entre sus dedos, lenguas dulces
lamen la húmeda palma, corren por las falanges,
y arriba está la noche llena de ojos.
Son los amantes, su isla flota a la deriva
hacia muertes de césped, hacia puertos
que se abren entre sábanas.
Todo se desordena a través de ellos,
todo encuentra su cifra escamoteada;
pero ellos ni siquiera saben
que mientras ruedan en su amarga arena
hay una pausa en la obra de la nada,
el tigre es un jardín que juega.
Amanece en los carros de basura,
empiezan a salir los ciegos,
el ministerio abre sus puertas.
Los amantes rendidos se miran y se tocan
una vez más antes de oler el día.
Ya están vestidos, ya se van por la calle.
Y es sólo entonces
cuando están muertos, cuando están vestidos,
que la ciudad los recupera hipócrita
y les impone los deberes cotidianos.




Hora de entender




Hora de entender que las dos en mi,
Deliberadamente y porque si,
ya tienen vidas independientes
actúan por separado
toman caminos desparejos
se anticipan a los pensamientos
a esos que cuestionan y a los miedos
las dos los ignoramos y como si nada
transcurrimos fragmentadas
Haciendo que vivimos
una como se debe
y la otra como quiere
y nos juntamos a la hora del té
para secarnos el sudor y abrigarnos del frio
para llenar el vacío infinito
para contarnos las noticias
y para compartir lo que nos resta,
también para susurrarnos al oído, los secretos,
esos, que nos unen y nos separan,
nos tocamos la piel, donde él nos beso por última vez
nos contamos como, desorientado y sin fuerzas
repitió nuestro nombre varias veces
y nos hizo esa pregunta recurrente
las dos en una sola voz respondimos
Somos tuyas, así, acá y ahora.
Solo después de atesorar sus certezas
Nos dejo disfrutar de la última
de sus derramadas tibiezas mañaneras.
Y porque si, seguimos siendo dos,
deliberadamente,
Complacidas.

jueves, 21 de abril de 2011

Acortan el tiempo




Acortan el tiempo
Las cosas que hacemos
Lo consumimos en una pitada
Lo perdemos sin abrir los ojos
O en una sola mala jugada
Se deja tirado por cualquier
Camino de filosas piedras grises
Se habla de él sin conocerlo en realidad
Lo corroe siempre la no memoria
Lo oscurece pronto la realidad
Que extraño y sencillo es el tiempo
Que locura tan cuerda lo rodea
Que infinito e inmenso se cree
Que gran poderío oculta
Que tan enredados son sus hilos
Que extraño y distante, es él
Como se escurre sin notarlo
Como pasa para todos diferente
Que largo y corto parece
Quien pudiera descubrirlo
Sin que perdiera en la conquista
Ni uno solo de sus matices
Que extraño es el tiempo
Ese al que nunca he podido
Aprender a contar.

"...se hallaba tendido

"...se hallaba tendido en una chaisse-longue,
y tenía en su blanca mano una rosa sin perfume."
..................................................- .O. Mirebau

Es tan adorable introducirme en
su lecho, y que mi mano viajera
descanse, entre sus piernas, descuidada,
y al desenvainar la columna tersa
-su cimera encarnada y jugosa
tendrá el sabor de las fresas, picante-
presenciar la inesperada expresión
de su anatomía que no sabe usar,
mostrarle el sonrosado engarce
al indeciso dedo, mientras en pérfidas
y precisas dosis se le administra audacia.
Es adorable pervertir
a un muchacho, extraerle del vientre
virginal esa rugiente ternura
tan parecida al estertor final
de un agonizante, que es imposible
no irlo matando mientras eyacula.

De "Los devaneos de Erato" 1980

miércoles, 20 de abril de 2011

Sueño con ser




Sueño con ser cuerpo bajo tu cuerpo,
luz, de piel desnuda,
luz, de piel de hada,
sueño con ser luz y piel en tu ser

desarmo mi voz al viento
espero que él se lleve mis gritos
y mis letras
y que haga realidad las negras e infinitas
noches que me atrapan
soñando

sueño sin sonrisas,
sin caminos determinados ,
ni medidas impuestas
con las grises y coloridas ideas que nacen
en mi almohada

sueño al fin
y parece que en mi locura
pierdo la fe,
las palabras no dichas cortan mis alas,
sigo en mis angustias blancas y
mis alegrías rosa
solo dejo esta historia,
suelta en el viento
pero apretada a mis brazos

viernes, 15 de abril de 2011





siempre espero esa respuesta adecuada
esa palabra deseada
la que no sin desespero llega
jadeante y cansada
casi vacia.

miércoles, 13 de abril de 2011

Wislawa Szymborska

Amor a primera vista

 
Ambos están convencidos de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.
Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?
Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.
Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,
una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.
Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?
Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.
Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es más que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.




martes, 12 de abril de 2011

EL LEVANTAMIENTO de MARCELO ARANDA



Los oigo venir son todos
Un lenguaje nocturno de insectos
Los comentarios en hordas
Angustiándome los oídos
Hablando del que escucha dolores
Cantidad de nervios
Todo el sentido amplificado
Que el mar no es ronco
Otros espantos me acechan
y que su abismo sólo alcanza los talones
Destellos de frase
Fracciones de algo cierto
Como ver una película de un solo cuadro
O un cuadro de un sólo brochazo
Marca indeleble de casos se supone
Y algo pasa que se cree en ese semidios
Que sin escapatoria el fuego me alcanza
Yo soy el incendio el combustible
Al tiempo que la chispa brota
De sus dichos mandibulares
Entonces
La tormenta en mi mente
Se abre a mis pies el portal
Y escapo de ellos de dolor la carne
Un corte aquí que calma un cigarro
Por la herida es que amaina el temporal
Falsos predicadores
Alojados en mi centro de plaza pública
Y al modo de los traspasos químicos
La voz se corre entre risas y risotadas
Que se detenga
Que se le quite el condimento
Al caldo cerebral
Y que ya no se persiga al acusado
Ya que por defecto puede hundir
Tu cabeza en el hervor
Y dejarte con la cara como presa.

http://marceloaranda.blogspot.com/


y en mi final sin comienzo
a destiempo de tu tiempo...
ya fuera de tu cuerpo,
mi nirvana de colores ancestrales
perfumado de olores animales
juega con la noche clandestina
y con las pieles que con motivo
no quieren dormir
flotan delirantes las palabras
esas que en silencio nos decimos
y en tus blancas manos, poderosas,
con mi cuello dominado
a destiempo de tu tiempo
con todos los sentidos
respirando tus sabores
sigo...

poesia




Nacidas de las ganas de escribir,
Se engendran como semillas buenas,
Cultivo a la letra, riego su cuna,
Vigilo su lento y perezoso crecimiento
Observo atenta cada uno de sus detalles,
Su única forma, su leve inclinación,
Hasta los puntos suspensivos que las siguen
Las comas que tranquilas las acompañan
Y a los ligeros y huidizos tildes, esos,
También a todos los modos raros
La puntuación, la acentuación, la entonación…
Las visto y las desvisto a mi antojo.
Mudas las quiero algunas veces, otras no,
Ciegas jamás, inmensas y efímeras si…
Les enseño con paciencia a vivir en familia
Con vecinos y vecinas de su misma religión
Pero todas ellas de un complicado y diferente color
Las ordeno tiernamente en su posición y les digo,
Deben apoyarse unas a otras y descansar en un renglón,
Las repito en voz alta, las pronuncio desde el corazón
Las dibujo con alas y les doy una cierta razón
Ellas todas, dicen algo siempre, aunque estén calladas
Dicen más aun cuando están ausentes y despeinadas,
Y cuando llega la noche, la infinita y negra noche,
Solo sueño, con que al alba, todas ellas sean,
que ellas sean,
que sean…
Solo poesía.

martes, 29 de marzo de 2011

vaya cosa




Delimitada por las piezas
De tu domino sicológico
Destinada a desbarrancarnos
Todas ellas y yo al mismo tiempo
Efectos reflejo de tu acción sin acción
De todos mis hacer sin hacer
Perdida en este tablero inmóvil
Blanca y negra deambulo
Cinco casilleros adelante
Diez hacia atrás
Ya no son mis necesidades, tampoco las tuyas,
Las que mueven las fichas en este encuentro
Sin encuentros
Son tus carencias disfrazadas y
Todos esos hambrientos silencios, míos,
La ceguera audaz de ambos
El olvido corroído compartido
Y todo este todo reciente de los dos
Que no sabemos en cual manga esconder
O como hacerlo desaparecer
Para volver sin temores
A aquel punto de partida,
A esos mismos clavos.
A nuestra cruz.

viernes, 18 de marzo de 2011

aullido

AULLIDO


Para Carl Salomon[3]  (ver notas)

I

Yo vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,

arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un chute furioso,

hipsters [4] con cabeza de ángel ansiando la antigua co¬nexión celestial a la estrellada dinamo de la maquinaria nocturna,

quienes pobres y harapientos y cadavéricos y colocados se reclinaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los pisos de agua fría que flotaban por entre las cimas de las ciudades meditando sobre el jazz,[5]

quienes expusieron sus cerebros al Cielo bajo el El[6] y vieron ángeles mahometanos tambaleándose en los tejados iluminados de las casas de alquiler,

quienes pasaron por las universidades con sus radiantes ojos imperturbables alucinados imaginando Arkansas y una tragedia de luz–tipo–Blake entre los eruditos de la guerra,[7]

quienes fueron expulsados de las academias por locos y por pu¬blicar odas impúdicas en las ventanas de la calavera,

quienes se ovillaron de miedo en sus cuartos sin afeitar en ropa interior, quemando su dinero en la papelera y sintiendo el Te¬rror a través de la pared,

quienes fueron arrestados con sus barbas púbicas al volver por Laredo con un cinturón de marihuana para New York,

quienes comieron fuego en hoteles pintados o bebieron tremen¬tina en Paradise Alley, la muerte, o purgaron sus torsos noche tras noche con sueños, con drogas, con pe¬sadillas que los despertaban aterrados, alcohol y polla y bailes sin fin,

incomparables calles ciegas de nube estremecedora y relámpago en la mente saltando hacia los polos extremos de Canadá y de Pater¬son, iluminando entre medias todo el mundo inmóvil del Tiempo,

sensaciones de solidez de los salones a causa del peyote, albas de cementerio con un árbol verde en el patio trasero, borracheras de vino en¬cima de los tejados, barrios de escaparates recorridos en coches robados por diversión bajo los efectos de la marihuana con luces de neón de tráfico pestañeantes, vibraciones de sol y de luna y de árbol en los atardeceres rugientes del inverno en Brooklyn, sucias[8] peroratas y amable luz reina de la mente,

quienes se encadenaron a los metros para recorrer el interminable trayecto desde Battery hasta el santo Bronx ciegos de anfetamina hasta que el ruido de las ruedas y de los niños les hizo caer tiritando con la boca desencajada y el cerebro debilitado completamente vapuleados despojados de todo brillo bajo la luz lúgubre del zoo,

quienes se hundieron toda la noche en la luz submarina de Blick¬ford’s emergieron flotando y se sentaron en el desolado Fugazzi’s ante una cerveza rancia[9] hasta después del mediodía escuchando el crujido del funesto destino[10] en la gramola de hidrógeno,

quienes hablaron sin parar durante setenta horas yendo del parque a su agujero[11] al bar a Belle¬vue al museo al puente de Brooklyn,

un batallón perdido de platónicos conversadores saltando desde las barandas desde las salidas de incendio desde las ventanas desde el Empire State desde la luna abajo,

charloteando gritando vomitando susurrando hechos y recuerdos y anécdotas y patadas en el ojo[12] y electrochoques en los hospitales y las cárceles las guerras,

cuyos intelectos vomitaron en retirada total durante siete días y siete noches con los ojos resplandecientes, carne de sinagoga[13] arrojada al pavimento,

quienes se desvanecieron en la New Jersey zen de ninguna parte dejando una estela de ambiguas postales del At1antic City Hall,[14] con un mono espantoso sufriendo sudores orientales y un crujir de huesos tangerinos y jaquecas chinas en el cuarto míseramente amueblado de Newark,[15]

quienes vagabundearon a media noche cruzando de un lado a otro las vías de la estación preguntándose adónde debían ir, y fueron, sin dejar atrás ningún corazón roto,

quienes encendieron cigarrillos en los furgones los furgones los furgones que traqueteaban a través de la nieve hacia las granjas solitarias en la noche del abuelo,

quienes estudiaron a Plotino Poe San Juan de la Cruz telepatía y cábala bop porque el cosmos vibraba instintivamente bajo sus pies en Kansas,

quienes vagaron solos por las calles de Idaho en busca de ángeles visionarios indios que fuesen ángeles visionarios indios,

quienes pensaron que no eran más que una pandilla de locos cuando Baltimore fulguraba en una éxtasis sobrenatural,

quienes subieron corriendo a unas limusinas con el Chino de Oklahoma arrastrados por el impulso de un aguacero invernal bajo la luz de los faroles de un pueblo de madrugada,

quienes vagaron famélicos y solos por todo Houston buscando jazz o sopa o sexo y siguieron al brillante español para conversar sobre América y la Eternidad, una tarea inútil, y embarcaron por tanto a África,

quienes desaparecieron en los volcanes de México sin dejar tras de sí nada salvo la sombra de sus pantalones vaqueros y la lava y la ceniza de la poesía esparcida en el lar de la chimenea Chicago,

quienes luego reaparecieron en la Costa Oeste para investigar al F.B.I. con barbas y pantalones cortos grandes ojos pacifistas tan atractivos con su piel bronceada distribuyendo folletos incomprensibles,

quienes perforaron los brazos con cigarrillos encendidos para protestar contra la niebla de tabaco narcótica del Capitalismo,

quienes repartieron panfletos súper comunistas en Union Square sollozando y desnudándose mientras las sirenas de Los Álamos los gemían abajo,[16] gemían Wall abajo, y el ferry de Staten Island también gemía,

quienes rompieron a llorar en los gimnasios blancos desnudos y temblando ante la maquinaria de otros esqueletos,

quienes mordieron en el cuello a los detectives y chillaron a gusto en los coches de policía por no cometer más crimen que el de su propia salvaje pederastia e intoxicación,

quienes aullaron de rodillas en el metro y fueron arrancados de los tejados agitando sus genitales y sus manuscritos,

quienes se dejaron dar por culo por los santos motoristas y gritaron de placer,

quienes mamaron y fueron mamados por eses serafines humanos, los marineros, caricias de amor atlántico y caribeño,

quienes follaron mañana y tarde en las rosaledas y en el césped de los parques públicos y en los cementerios esparciendo libremente su semen a quien fuese a quien viniese,

quienes hiparon sin fin haciendo por reír pero acabaron sollozando tras un tabique de un baño turco cuando el ángel rubio y desnudo los atravesó con su espada,

quienes perdieron a sus jóvenes amantes por culpa de las tres viejas arpías del destino, la arpía con un sólo ojo del dólar heterosexual la arpía con un sólo ojo que pestañea al salir del útero y la arpía con un sólo ojo que no hace más que sentarse en su trasero y tijeretear los dorados hilos intelectuales del telar del artesano,

quienes copularon extáticos e insaciables con una botella de cerveza un novio un paquete de tabaco una vela hasta caerse de la cama, y luego continuaron por el suelo y el pasillo hasta acabar desmayados contra la pared teniendo una visión del coño y de la corrida final[17] y conteniendo la postrera eyaculación de la consciencia,

quienes endulzaron las rajas de un millón de muchachas temblando en el ocaso, y por la mañana tenían los ojos enrojecidos pero ya estaban preparados para endulzar la raja del alba, con las nalgas resplandeciendo bajo los graneros, desnudos a orillas del lago,

quienes fueron de putas por Colorado en una miríada de coches robados por una noche, N.C., héroe secreto de estos poemas, genio sexual y Adonis de Denver – alegrémonos con el recuerdo de sus innumerables jodiendas de chavalas en los solares vacíos y en los patios traseros de los restaurantes, en las desvencijadas filas de los cines, en la cima de las montañas en las cuevas o con escuálidas camareras en los familiares solitarios levantamientos de enaguas junto a la carretera y especialmente de sus secretos solipsismos en los baños de las gasolineras, y también en los callejones de su ciudad natal –,

quienes se desintegraron poco a poco en vastas y sórdidas películas, se sintieron transportados en sueños, despertaron en un súbito Manhattan, volvieron a levantarse tras la caída, salieron de los sótanos[18] con su resaca de cruel vino Tokay[19] y los horrores de los sueños de hierro de la Tercera Avenida y llegaron tambaleándose a las oficinas del paro,

quienes caminaron toda la noche con los zapatos cubiertos de sangre por entre los montones de nieve de los muelles aguardando a que una puerta se abriese en East River y diese a un cuarto lleno de humo de estufa y de opio,

quienes crearon grandes dramas suicidas en su piso en las riberas escabrosas del Hudson bajo el foco azul de época de guerra de la luna, y por tanto sus cabezas serán coronadas con laurel en el olvido,

quienes comieron el cordero asado de la imaginación o digirieron el cangrejo en el lecho limoso de los ríos del Bowery,

quienes lloraron al ver el romance de las calles con los carritos del súper llenos de cebollas y de mala música,

quienes se sentaron en cajas respirando la oscuridad debajo del puente, y otra vez volvieron a erguirse dispuestos a fabricar clavicordios en sus buhardillas,

quienes tosieron en el piso sexto de Harlem coronados de llamas bajo el cielo tuberculoso rodeados de cajas de teología naranjas,

quienes pasaron la noche escribiendo a toda prisa balanceándose y dando vueltas a elevados conjuros[20] que luego en el alba amarilla resultaron ser estrofas ininteligibles,

quienes cocinaron animales putrefactos pulmón patas corazón rabo borsht[21] y tortillas mejicanas soñando con el puro reino vegetal,

quienes se metieron bajo los camiones de la carne en busca de un huevo,

quienes tiraron sus relojes desde el tejado para votar por la Eternidad fuera del Tiempo, y entonces sobre sus cabezas cayó un diluvio de despertadores día tras día durante la década siguiente,

quienes se cortaron las venas tres veces sin conseguir matarse, desistieron del intento y se vieron forzados a abrir tiendas de antigüedades donde pensaron que estaban envejeciendo y lloraron,

quienes fueron quemados vivos con sus inocentes trajes de franela en la Avenida Madison entre estallidos de versos plúmbeos el chacoloteo ebrio de los acerados regimientos de la moda los chillidos de nitroglicerina de las hadas de la publicidad y el gas mostaza de los siniestros editores inteligentes, o fueron atropellados por los taxis borrachos de la Realidad Absoluta,

quienes se arrojaron desde el Puente de Brooklyn lo cual ocurrió realmente y se alejaron desconocidos y olvidados perdiéndose en la niebla fantasmal de los pasajes atestados de vaho de sopa y de camiones de bomberos de Chinatown, sin tan siquiera una cerveza gratis que llevarse a la boca,

quienes cantaron desesperados en sus ventanas, se precipitaron por una ventanilla del metro, se dejaron caer por la inmunda Passaic,[22] se unieron de un salto a los negros, vociferaron por toda la calle, bailaron sobre añicos de botellas de vino descalzos destrozaron discos de fonógrafo del melancólico jazz alemán de los años treinta apuraron todo el whisky y vomitaron queja tras queja en el retrete ensangrentado mientras los gemidos y el estruendo de las sirenas de vapor colosales resonaban en sus oídos,

quienes se lanzaron a toda hostia por las autopistas del pasado viajando cada uno de ellos al bólido–Gólgota puesto de vigilancia de soledad carcelaria o encarnación del jazz de Birmingham del otro,

quienes condujeron a campo traviesa durante setenta horas para descubrir si yo había tenido o tú habías tenido o él había tenido una visión para descubrir la Eternidad,

quienes se marcharon a Denver, murieron en Denver, volvieron a Denver y allí aguardaron en vano, que velaron a Denver se aislaron y elucubraron en Denver y al final se volvieron a marchar para descubrir el Tiempo, y ahora Denver se siente sola sin sus héroes,

quienes se arrodillaron en catedrales sin esperanza rezando por la salvación y por la luz y por el pecho de cada uno de los otros hasta que el sol iluminó por un instante sus cabellos,

quienes irrumpieron con sus mentes en la cárcel aguardando a imposibles criminales con cabezas doradas y el encanto de la realidad en sus corazones quienes cantaron dulces blues a Alcatraz,[23]

quienes se retiraron a México a cultivar una adicción,[24] o a las Montañas Rocosas para ofrecerse al tierno Buda o a Tánger a los muchachos o al Pacífico Sur a la negra locomotora o a Harvard a Narciso o a Woodlawn a las orgías[25] o a la tumba,

quienes exigieron que les juzgaran su grado de cordura acusando a la radio de hipnosis y el tribunal los dejó con su locura y sus manos y una sentencia pendiente,

quienes tiraron ensalada de patata a unos conferenciantes de la CCNY[26] que pretendían hablar sobre el Dadaísmo, y luego se presentaron en los escalones de granito del manicomio con la cabeza afeitada y un discurso de arlequín sobre el suicidio, pidiendo que les hicieran al instante una lobotomía,

y a quienes en vez de eso aplicaron el concreto vacío de la insulina Metrazol[27] descargas eléctricas hidroterapia psicoterapia terapia ocupacional ping pong y amnesia,

quienes protestando seriamente volcaron una sola simbólica mesa de ping pong y permanecieron un rato en estado catatónico,

volviendo años después calvos del todo salvo por una ligera peluca de sangre, y de lágrimas y dedos, al visible funesto destino del loco en los distritos[28] de las locas ciudades del Este,

en los salones pestilentes de Pilgrim State Rockland y Greystone, riñendo con los ecos del alma, meciéndose y revolviéndose a media noche en el banquillo de la soledad en los reinos dólmenes del amor, el sueño de la existencia una pesadilla, los cuerpos transformados en piedras tan pesadas como la luna,

con madre finalmente ******,[29] y el último fantástico libro arrojado por la ventana del piso de alquiler, y la última puerta cerrada justo a las cuatro de la mañana y como repetición de la jugada el último teléfono lanzado contra la pared y la última habitación con muebles vaciada hasta la última pieza de mobiliario mental, una rosa de papel amarillo retorcida en una percha de alambre del armario, e incluso eso imaginario, nada salvo un ápice de alucinación esperanzada –ah, Carl, mientras tú no estés a salvo yo no estaré a salvo, y ahora estás realmente en la absoluta sopa animal del tiempo –,

y quienes por tanto corrieron por las calles heladas obsesionados con un súbito destello de la alquimia del uso de la elipse el catálogo la unidad métrica y el plano vibratorio,

quienes soñaron e hicieron agujeros[30] encarnados en el Tiempo y el Espacio con imágenes yuxtapuestas, y pillaron al arcángel del alma entre 2 imágenes visuales y unieron los verbos elementales y juntaron el sustantivo y el guión de la consciencia brincando con la sensación de Pater Omnipotens Aeterna Deus

para recrear la sintaxis y el ritmo de la pobre prosa humana y quedar ante vosotros sin habla e inteligentes y temblando de vergüenza, mas negándose a confesar el alma para acoplarse al compás del pensamiento en su desnuda e infinita cabeza, [31]

el vagabundo[32] demente y el ángel beat en el Tiempo,[33] desconocidos, pero escribiendo aquí lo que debería quedar sin decir en el tiempo posterior a la muerte,

y se irguieron reencarnados en las fantasmagóricas vestiduras del jazz en la sombra del cuerno dorado de la banda[34] y con él interpretaron el sufrimiento de la mente desnuda de América por amor hasta transformarlo en un grito de saxofón elí elí lamma sabacthaní[35] que estremeció y derribó hasta la última radio de las ciudades

con el absoluto corazón del poema de la vida extirpado de sus cuerpos bueno para comer durante mil años. [36]

NOTAS:

[1] Louis Ginsberg (1895– 1976). Sus dos hijos, Eugene –también poeta– y Allen, editaron sus Collected Poems tras su fallecimiento. (N. del T., al igual que todas las siguientes.)

[2] La imagen, tremenda, de William Carlos Williams parece remitir al propio poema de Allen Ginsberg, viendo nuestra vida como el proceso digestivo de un dios tipo Moloch, que se limita a engullirnos y defecarnos…

[3] Howl for Carl Salomon (llamado en un principio simplemente Strophes) fue leído por primera vez en el célebre recital de la Six Gallery de San Francisco que cambiaría el curso de la literatura estadounidense. En él, además de Ginsberg, participaron Gary Snider, Philip Lamantia y Philip Whalen, aunque entre el público se hallaban, entre otros, Lawrence Ferlinghetti (que luego publicaría el libro), Jack Kerouac, Michael McClure y Kenneth Rexroth. En la entrada de la Wikipedia perteneciente a Ginsberg puede leerse un pequeño análisis de las partes del poema.

[4] Hipster: Fanático del jazz; persona in, muy puesta, a la moda, aunque en los años sesenta pasó a denominar también a los rebeldes que, como Ginsberg, se enfrentaron al Sistema.

[5] El verbo to contemplate tiene aquí, claramente, el sentido de “to think deeply about someone or something”, no de “contemplar, observar”.

[6] Ginsberg juega aquí con varios sentidos de este enigmático término que ningún traductor se molestó en buscar o en aclarar hasta ahora: El e Elí (en hebreo, ver nota 33) son dos de las muchas formas semejantes que existen en las antiguas lenguas semíticas para designar “el Dios Padre” de todos los dioses, “el Creador de la Tierra” (ver artículo en la Wikipedia inglesa). Por otra parte, El designa en inglés “la distancia angular por encima del horizonte (en especial de un cuerpo celeste)”, pero también era el nombre con el que, durante los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, se conocía el paso elevado del tren eléctrico que cruzaba la Tercera Avenida de Nueva York.

[7] En algunas de las lecturas que hizo Ginsberg, leyó este verso como ‹‹los eruditos del dinero y de la guerra››.

[8] Ashcan o Ash Can, “cubo de basura”, es un término que alude a una escuela artística de principios del XX, semejante a lo que hoy conocemos como “realismo sucio”.

[9] Blickford’s, Fugazzi’s: Dos bares–restaurantes de New York. Jack Kerouack fue quien introdujo a Ginsberg en el ambiente hipster del Fugazzi’s, basándose en el cual aquél concebiría su novela The Subterraneans.

[10] Destino funesto: Doom, a veces también entendido como el Día del Juicio Final.

[11] Pad –en argot “piso o habitación”– entraña cuando menos un juego de palabras en el caso de Ginsberg y sus amigos escritores, ya que el término también significa “taco de folios”.

[12] Segundo o artigo da Wikipedia dedicado ó poeta, “Ginsberg also made an intense study of haiku and the paintings of Paul Cézanne, from which he adapted a concept important to his work, which he called the “Eyeball Kick”. He noticed in viewing Cézanne’s paintings that when the eye moved from one color to a contrasting color, the eye would spasm, or “kick.” Likewise, he discovered that the contrast of two seeming opposites was a common feature in haiku. Ginsberg used this technique in his poetry, putting together two starkly dissimilar images: something weak with something strong, an artifact of high culture with an artifact of low culture, something holy with something unholy. The example Ginsberg most often used was “hydrogen jukebox” (which later became the title of an opera he wrote with Philip Glass). Another example is Ginsberg’s observation on Bob Dylan during Dylan’s hectic and intense 1966 electric-guitar tour, fuelled by a cocktail of amphetamines, opiates, alcohol, and psychedelics, as a “Dexedrine Clown”. The phrases “eyeball kick” and “hydrogen jukebox” both show up in “Howl”, as well as a direct quote from Cézanne: “Pater Omnipotens Aeterna Deus”. Por outra banda, no eido da ciencia ficción, “unha patada no ollo” (eyeball kick) designa “un detalle perfecto, revelador que por un intre crea una poderosa imaxe visual” (Rudy Rucker).

[13] Como en la frase hecha “carne de cañón”.

[14] Atlantic City Hall: Un auditorio, salón de convenciones y sala de conciertos de Atlanta.

[15] Newark: El pueblo de New Jersey donde nació Ginsberg.

[16] Imito el juego de palabras del autor: las sirenas se quejaban, gemían “hasta derrumbarlos”.

[17] En el original hay un juego homófono entre cunt y come. Al parecer, Aullido es a única obra en la que el término argótico jizzum (o jizz, jism…), sinónimo de come, “semen, corrida, eyaculación”, aparece escrito así, gyzym.

[18] Sótanos: Probablemente en alusión al Fugazzi’s.

[19] Tokay o Tokaji: No es un lugar sino un vino elaborado a partir de esa variedad de uva húngara.

[20] Juego de palabras creado a partir de la expresión rock and roll y de los sentidos de los verbos que la conforman. Por otro lado, el uso de la palabra incantation (hechizo, conjuro, invocación…), en alusión a su propia escritura e a la de sus compañeros, demuestra el concepto rimbaudiano, vidente, que Ginsberg tenía de la poesía.

[21] Aunque borsht es, principalmente, un tipo de sopa rusa hecha con raíz de remolacha, Ginsberg parece aludir aquí, más bien, a “cualquier tipo de sopa espesa, hecha con carne o pescado”. De ahí su alusión al ‹‹puro reino vegetal››.

[22] Passaic: Ciudad del noroeste de New Jersey, al sur de Paterson, a orillas de un río homónimo y altamente industrializada.

[23] Este verso parece un homenaje a uno de los héroes de Ginsberg: Jean Genet.

[24] Adicción: Uno de los sentidos del término habit (comúnmente “hábito”).

[25] Daisychain (lit. “guirnalda de margaritas”) alude, en el argot sexual, a “una orgía” de tres o más personas en cadena.

[26] City College of New York. Ginsberg alude a él en otros poemas.

[27] El pentylenetetrazol, una droga utilizada en las “terapias de choque” como estimulante circulatorio y respiratorio, aunque produce grandes convulsiones. El padre del “invento” fue un neurólogo y psiquiatra húngaro–estadounidense llamado Ladislas J. Meduna.

[28] Ward: Ginsberg juega con dos de los sentidos del término: distrito o barrio, y pabellón de un hospital o sanatorio.

[29] La madre de Ginsberg, Naomi Livergant (1896–1956), una muchacha brillante y comprometida políticamente, comenzó a padecer desde muy joven una enfermedad mental por culpa de la cual acabó sus días en un sanatorio psiquiátrico donde finalmente le practicaron una lobotomía.

[30] Gap significa tanto “agujero” como “intervalo o pausa”.

[31] Alusión a la práctica de la “escritura automática” superrealista, de la que el autor de este poema magistral bebió sin duda.

[32] Bum (palabra que vuelve aparecer en la “Nota a pie de página de Aullido”) significa tanto “vagabundo”, “holgazán” como, en argot, “culo”.

[33] Verso ambiguo y difícil de entender, pues puede interpretarse al menos de tres maneras distintas, sobre todo porque ignoramos si el término beat está empleado aquí como sustantivo, como adjetivo o como verbo (to beat in, “aprender a base de repetir algo muchas veces”). Otra posibilidad sería ‹‹El demente vagabundo y el angélico compás [ritmo, redoble]››. Como es sabido, la palabra daría luego nombre a toda esa generación de escritores beatnik. En nuestra interpretación, el vagabundo demente podría ser Carl Salomón, y el ángel beat, el propio Ginsberg (y/o viceversa).

[34] Horn: En un grupo de jazz, a horn puede ser cualquier instrumento de viento. Sin embargo, es obvio que Ginsberg está jugando con el símbolo clásico del “cuerno dorado”.

[35] Elí Elí lamma sabachtaní: Las palabras que Cristo dijo en la cruz: ‹‹Señor, Señor, ¿por qué me has abandonado?››

[36] O “buenos [los cuerpos] para comer durante mil años”, pues ambas interpretacións son posibles.

esbozo biografico Irwin Allen Ginsberg

Irwin Allen Ginsberg (3 de junio de 1926 – 5 de abril de 1997) fue un poeta beat estadounidense nacido en Paterson, New Jersey.


Enlace entre el movimiento beat de los años cincuenta y los hippies de los años sesenta, compartió amistad con, entre otros, Jack Kerouac, Neal Cassady, William S. Burroughs, Patti Smith, Gregory Corso, Herbert Huncke, Rod McKuen y Bob Dylan.

La poesía de Ginsberg estaba muy influida por el modernismo, el romanticismo, el beat y la cadencia del jazz, además por su práctica del budismo Kagyu y su origen judío. Se consideraba heredero de William Blake y Walt Whitman. La potencia de los poemas de Ginsberg, sus largos versos y su exuberancia del Nuevo Mundo reflejaban la continuidad de la inspiración que reclamaba. Otras influencias incluían al poeta estadounidense William Carlos Williams.

En sus escritos y en su vida, Ginsberg defendía la libertad y la autenticidad. Muchos de sus poemas son extremadamente sinceros y directos. Por ejemplo, en "Kaddish" describe la locura de su madre en términos claros. En "Many Loves" ("Muchos amores"), describe su primer contacto sexual con Neal Cassady, que fue su amante y amigo. Alguno de sus poemas posteriores se centran en su relación con Peter Orlovsky, su amante de toda la vida a quien dedicó Kaddish and Other Poems (Kaddish y otros poemas).

Su viaje espiritual comenzó pronto con visiones espontáneas y continuó con un temprano viaje a la India y un encuentro casual en una calle de Nueva York con Chögyam Trungpa, Rinpoche, un budista tibetano maestro de meditación de la escuela Vajrayāna, quien se convirtió en su amigo y maestro durante toda su vida.

Aullido

Su principal obra, "Howl" ("Aullido"), es muy conocida por su frase de apertura:

"He visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura".

La obra se consideró escandalosa por la crudeza de su lenguaje, a menudo muy explícito. Poco después de su publicación en 1956 por una pequeña editora de San Francisco, fue prohibida. La prohibición fue un caso célebre entre los defensores de la primera enmienda de la Constitución estadounidense; fue anulada después de que el juez Clayton W. Horn declarara que el poema poseía importancia social redentora.

La segunda parte de Aullido estuvo inspirada y escrita principalmente durante una visión causada por el peyote. Ginsberg intentó escribir numerosos poemas bajo la influencia de varios tipos de droga, incluyendo el ácido lisérgico o LSD. Esta práctica era una manifestación específica de su enfoque experimental de carácter más general; por ejemplo, también "escribió" poemas recitándolos, grabándolos en cintas de cassette y transcribiendo los resultados.

En su vida política fue un iconoclasta, usando su ingenio y su humor para luchar por la causa de la libertad personal de los otros, a menudo arriesgándose él mismo. Ginsberg ayudó a financiar la School of Disembodied Poetics de Jack Kerouac en la Universidad de Naropa en Boulder, Colorado, una escuela formada por Chögyam Trungpa, Rinpoche. También fue co-fundador, junto al poeta francés Jean Jacques Lebel, de uno de los festivales de poesía más importantes del mundo, conocido como Poliphonix.

A fines de los '60, Ginsberg fue echado de Cuba por comentar en privado la discriminación de Fidel Castro hacia los gays. En Praga, Checoslovaquia, fue elegido rey de mayo y, a la semana, deportado a Londres por el ministro de Educación.1

En 1993, el Ministerio de Cultura francés le nombró Caballero de la Orden de las Artes y las Letras.

El grupo español Amaral le nombra en la canción 1997 de su primer disco (Amaral). La canción habla de 1997: el año en que Allen Ginsberg murió.

El compositor Borja Costa ha creado una obra para quinteto y recitador basada en los poemas de Howl: Música para un Aullido, con una nueva traducción, al castellano y al gallego, del poeta Xoán Abeleira.


"Nuestro objetivo era salvar el planeta y alterar la conciencia humana. Eso llevará mucho tiempo, si llega a pasar".

martes, 15 de marzo de 2011

espesos




De entre la espesura de las fantasías
Rosa y gris
Surge audaz el rugido de una realidad
Gris y solo gris
Quiebra los cristales de la cajita soñada
Certero, indescriptible,
Nubla las miradas
ahoga
 Desorienta al corazón
Que sosegado dormitaba
Sin ninguna razón

lunes, 7 de febrero de 2011

siempre llueve.




Y esta puta lluvia, no cesa de caer,
cada vez más y otro poco más,
El amor se nos escurre como sin querer
Y nos permitimos olvidar
Por que fue que creció
Paralizados y con frio
Miramos en lo que se convirtió,
Y nos acostumbramos
A esta continua humedad
Sumergidos en la inercia
Inundados por la desidia,
Empapados de la nada,
Chapoteamos como inocentes.

ella




Es una intensísima corriente
un relámpago ser de lecho
una dona mórbida ola
un reflujo zumbo de anestesia
una rompiente ente florescente
una voraz contráctil prensil corola entreabierta
y su rocío afrodisíaco
y su carnalesencia
natal
letal
alveolo beodo de violo
es la sed de ella ella y sus vertientes lentas entremuertes que
estrellan y disgregan
aunque dios sea su vientre
pero también es la crisálida de una inalada larva de la nada
una libélula de médula
una oruga lúbrica desnuda sólo nutrida de frotes
un súcubo molusco
que gota a gota agota boca a boca
la mucho mucho gozo
la muy total sofoco
la toda ¡shock! tras ¡shock!
la íntegra colapso
es un hermoso síncope con foso
un ¡cross! de amor pantera al plexo trópico
un ¡knock out! técnico dichoso
si no un compuesto terrestre de líbido edén infierno
el sedimento aglutinante de un precipitado de labios
el obsesivo residuo de una solución insoluble
un mecanismo radioanímico
un terno bípedo bullente
un ¡robot! hembra electroerótico con su emisora de delirio
y espasmos lírico-dramáticos
aunque tal vez sea un espejismo
un paradigma
un eromito
una apariencia de la ausencia
una entelequia inexistente
las trenzas náyades de Ofelia
o sólo un trozo ultraporoso de realidad indubitable
una despótica materia
el paraíso hecho carne
una perdiz a la crema.

 

Oliverio Girondo




Permanecen como geométricas formas,
Pareciéndose las palabras a dibujos
Y continúan las horas del día y de las noches
Mutando en si mismas y bailando solas
las horas son más de sesenta minutos ,
los minutos son más de sesenta segundos
los días son noches y las noches son infinitas
serenidad y calma, más locura tranquila,
se mezclan sin trampas ni equilibrios,
y siguen así sin poder contener lo que siento
ni los días, ni las noches , ni las letras,
tampoco los renglones en las blancas hojas mudas
pesados los versos no lo dicen todo
livianos los sueños, si…

miércoles, 26 de enero de 2011

mundito




El mundo vive a mí alrededor
Se genera y se regenera
A su caprichoso antojo
Y sin mi específica aceptación
Se atreve, el osado a crear otros caminos
A formas otras realidades
A modificar, lo ya modificado,
Se atreve a desbordar los límites
De mis límites protectores
Ya otro mundo vive a mí alrededor
Independiente,
Y distinto.
y yo, aun de cabeza.

lunes, 24 de enero de 2011

asi





efímera, ausente,
distante de la realidad como siempre,
transcurro de día
y muero a la noche,
me traga la eterna,
entera, callada, sumisa,
y me devuelve al alba,
casi parecida
un poco más,
un poco menos
un poco poco
casi, casi igual.



viernes, 21 de enero de 2011

ALFONSINA STORNI




Esto es amor, esto es amor, yo siento


en todo átomo vivo un pensamiento.

Yo soy una y soy mil, todas las vidas

pasan por mí, me muerden sus heridas.

Y no puedo ya más, en cada gota

de mi sangre hay un grito y una nota.

Y me doblo, me doblo bajo el peso

de un beso enorme, de un enorme beso.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...