viernes, 31 de diciembre de 2010




Ensimismada en mis ansias huérfanas
Transcurre el día y las noches
Espero ese sonido que te acerca
Ese eco, de una voz olvidada en el futuro
La que me salva del naufragio,
Ahogada y sorda, en las ansias huecas,
Transcurre la noche y los días
Espero esas letras sin halagos
Esas, indiferentes al hastío,
Suaves, serenas, casi verdaderas.
Espero aun así ese sonido que te acerca,
a mis sueños raros, a mi mente enferma,
Y que también te aleja y te devuelve a la deriva
De esa efímera fantasía.

martes, 21 de diciembre de 2010



Para saber lo que siento
No es necesario leerme
Menos interpretarme
Basta con sentirme cerca
Sobraría con respirarme
Como alguna vez pudiste
Para saber lo que no siento
No es necesario leerme
Menos aun intentar interpretarme
Basta con verme, así de lejos,
Sobraría con respirarme
Ya no hace falta pensar en respuestas
Ni crear las mágicas preguntas
No hace falta leerme
Ni mirarme a los ojos
Ni sentirme cerca
Ni tenerme demasiado lejos
No hace falta nada
Todo ya sobra
Desde el mismo instante
En que nació esa sencilla duda
Esa, la de no saberme

obra en vivo



Ahuyenta a la realidad
Esta mediocre actuación de vida
Los papeles se interpretan sin pensarlo
Hasta con cierta, curiosa normalidad.
Ninguno interactúa con el otro actor,
Ni piensa, ni emite, ni siente, ni recibe,
Nada de nada se acompaña con
Algún fecundo abrazo
Y ya no hay besos de esos
En esta mediocre actuación de vida
Los papeles se interpretan sin sentirlos
Hasta con cierta, curiosa conveniencia.
En esta novela
Ya no somos protagonistas.

viernes, 10 de diciembre de 2010

mañana




Parece que como siempre
Me desarmo y me armo
Y vuelvo a partir
Una vez más
Muchos pasos más atrás
De donde había caído
Ayer.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

viernes, 3 de diciembre de 2010

TrEs





Y la habitación se tiño de rojo
Ni por el filo de la angosta puerta
Se podía respirar razón
Había cubiertos para tres
Y la mesa servida quedo,
Los espejos encendidos
Comenzaron a llorar
Y los cuerpos se mezclaron
Impunes y sin piedad
Silenciosos los movimientos
Todos y ninguno en aquel mismo lugar
Como una escena que se debería pintar
Oleosos los cuerpos
No dejaban de posar
Uno y otro y otro y ninguno más
Y la habitación se tiño de gemidos
Ni por el filo de la angosta puerta
Se podía respirar
Y cada uno moría y volvía a morir
En el, en ella o en ellos,
quien lo sabrá
Los espejos en cascadas
No dejaban de gritar
Y la noche los engullía serena
Casi sin ninguna maldad
Y todos se comieron a pedazos
Sin culpas
Sin descansar
Y la mesa servida,
esperaba sin pestañear
que el deseo terminase
y que ellos acabaran de cenar.
















Si por algún que otro motivo
Remplazo tus brazos
Por otros abrazos
La noche se tornará fría y seca
Olvidará que es negra,
Solo será infinita
Y se vestirá de eterna melancolía
Si por algún motivo
Cambio tus besos
Por otros sexos
Los días se volverán siglos
Olvidaran que son nuestros
Y se disfrazarán de alguna vida ajena
Y nosotros permaneceremos ilesos
O seguiremos, así,
como si no pasara nada.

jueves, 2 de diciembre de 2010



Deambulando entre las realidades
las que no me gustan y las otras también
escuchando muy lejos pero tan de cerca
todas esas, tus crueles palabras verdaderas
hago silencio y me deshago
resguardo mis interiores de perderse
egoístamente tal vez, tristemente puede ser
mediocremente casi con seguridad,
poco valor tiene, poco pesa, poco, poco,
todo parece poco, lo se
en una de esas y de tanto repetirlo
ya es casi cierto, nada fue, nada sembré,
entonces nada de nada, parece todo.

lunes, 29 de noviembre de 2010

sola



En la soledad de las sabanas
El eco de un silencio
Paseaba tranquilo
Solo lo interrumpía
Un suave gemido inventado
Un cuerpo se estremecía solo,
sin deseo original,
solo,
y con sus propios
dedos húmedos
Hasta el final continuaba…

sábado, 27 de noviembre de 2010

necesito...




Necesito que todos hoy,
se detengan unos minutos,
que se olviden de donde están y como,
y también que no recuerden el día que es
o la hora que marca el reloj.
necesito que todos hoy,
dejen serenos sus pensamientos
que cierren los ojos...
necesito que tengan ganas y puedan ver...
necesito que todos hoy,
se dejen escuchar...
necesito saber que todos hoy,
se olvidaron del lunes como a las 10...
que no recuerdan los pasados pasados
y al mismo tiempo se acuerden de todo
necesito saber que aun en la oscuridad
y rodeados de ruidos confusos
pudieron ver a quienes mas cerca tienen del alma.
necesito que todos hoy...
sean todos siempre.

martes, 23 de noviembre de 2010

en cada gota.



En cada una de las tibias gotas
De tu transparencia,
Me ahogo serena
Y leo todo tu ser
Escucho a tu corazón
Percibo tus aromas
Deletreo las mismas letras
Y encadeno a vos las mías
Y a mi cuerpo
Y a mis manos
Y todo lo que soy

viernes, 19 de noviembre de 2010

ELLAS...



Nacidas de las ganas de escribir,
Se engendran como semillas buenas,
Cultivo a la letra, riego su cuna,
Vigilo su lento y perezoso crecimiento
Observo atenta cada uno de sus detalles,
Su única forma, su leve inclinación,
Hasta los puntos suspensivos que las siguen
Las comas que tranquilas las acompañan
Y a los ligeros y huidizos tildes, esos,
También a todos los modos raros
La puntuación, la acentuación, la entonación…
Las visto y las desvisto a mi antojo.
Mudas las quiero algunas veces, otras no,
Ciegas jamás, inmensas y efímeras si…
Les enseño con paciencia a vivir en familia
Con vecinos y vecinas de su misma religión
Pero todas ellas de un complicado y diferente color
Las ordeno tiernamente en su posición y les digo,
Deben apoyarse unas a otras y descansar en un renglón,
Las repito en voz alta, las pronuncio desde el corazón
Las dibujo con alas y les doy una cierta razón
Ellas todas, dicen algo siempre, aunque estén calladas
Dicen más aun cuando están ausentes y despeinadas,
Y cuando llega la noche, la infinita y negra noche,
Solo sueño, con que al alba, todas ellas sean,
que ellas sean,
que sean…
Solo poesía.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Ensimismada


Ensimismada en mis ansias huérfanas
Transcurre el día y las noches
Espero ese sonido que te acerca
Ese eco, de una voz olvidada en el futuro
La que me salva del naufragio,
Ahogada y sorda, en las ansias huecas,
Transcurre la noche y los días
Espero esas letras sin halagos
Esas, indiferentes al hastío,
Suaves, serenas, casi verdaderas.
Espero aun así ese sonido que te acerca,
a mis sueños raros, a mi mente enferma,
Y que también te aleja y te devuelve a la deriva
De esa efímera fantasía.

martes, 9 de noviembre de 2010

ABSURDO







Estoy en mi cama
y veo dibujarse las figuras
de una mujer desnuda y una computadora.
Otra mujer entra con los cabellos blancos
y un antifaz de zorra.
El silencio se enreda en los tilos
de un camino que conduce al placard
donde están mis polillas.
Una cigüeña deja un recién nacido en mis brazos.
La mujer zorra se lleva al recién nacido
y entre mis brazos florece una magnolia.
La mujer desnuda me despoja de la flor
y se la ofrece a la computadora.
Un ser invisible juega a la rayuela
cerca de la ventana.
Un gorrión oficialista hembra
se sienta sobre los bigotes de un gato amarillo.
Una tía entra preguntando de quién es tía.
La cigüeña y el gorrión cantan, a dúo,
un solo de calandria.
Mi mano derecha cambia de sitio con la izquierda
y paso a ser diestro por un rato.
El ser invisible, luego de contemplarse en el espejo,
baila con los senos de la mujer desnuda
un pasodoble triple.
Mi cerebro soluciona
Mi médico me visita por teléfono
y me dice que me siento mal
porque estoy bien.
Una paloma cruza por mi ángulo de visión.
El filo del silencio ha cortado la punta de mi dedo
Y le pongo una curita de música barroca.
Los ojos de la mujer zorra se miran a sí mismos.
Mi pullover importado sufre un ataque de epilepsia
y es atendido por una percha criolla.
El recién nacido mira la sombra de los días.
Los árboles pintanuna arboleda otoñal.
La tía opina que ahora hay más.
La mujer desnuda entra en mi cama.
La computadora huele a magnolia



Jorge Luis Estrella

viernes, 5 de noviembre de 2010

los límites



Borrando los límites de lo aceptado
Me encontró una noche y otra más
Adivinó mis secretos malditos
Sin preguntarme nada de nada
Dibujo con los ojos bien cerrados
Y las manos bien apretadas
un efímero retrato de mi existencia
incapaz de demostrar debilidad
me encontró una noche y otra más
arrullando sola a mis deseos
que victoriosos , habían aceptado,
que no existía ningún conocido limite ya,
como con cierta certeza entonces,
y sin preguntar nada de nada
me dibujo entera, vacía,
con los ojos bien cerrados
un poco menos efímera tal vez,
y en una de esas, solo en una de esas
algo más parecida a la real.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Mea Culpa



Vine al mundo.


Llegué a ser. Me engendraron. Me crearon. Me formé. Me dieron a luz. Me anotaron en el Registro Civil. Crecí.

Me movilicé. Movilicé partes de mi cuerpo. Moví mi cuerpo. Me movilicé en el mismo lugar. Me movilicé fuera de ese lugar. Me moví de un sitio a otro. Tuve que moverme. Pude moverme.

Moví mi boca. Comencé a pensar. Me hice notar. Grité. Hablé. Escuché ruidos. Noté diferencias entre ruidos. Provoqué ruidos. Emití sonidos. Emití tonos. Pude emitir tonos, ruidos y sonidos. Pude hablar. Pude gritar. Pude callar.

Comencé a ver. Volví a ver lo que había visto. Tomé conciencia. Reconocí lo que había visto. Reconocí lo que había vuelto a ver. Percibí. Percibí lo que ya había percibido. Tomé conciencia. Reconocí lo que había percibido.

Miré. Vi objetos. Miré los objetos señalados. Mostré los objetos señalados. Aprendí cuales eran los objetos señalados. Señalé los objetos señalados. Aprendí cuales eran los objetos no señalados. Aprendí. Retuve. Retuve las señales aprendidas. Vi las figuras señaladas. Designé con el mismo nombre a figuras parecidas. Marqué las diferencias entre figuras diferentes. Señalé a figuras ausentes. Aprendí a temer a figuras ausentes. Aprendí a añorar a figuras ausentes. Aprendí las palabras “añorar” y “temer”.

Aprendí. Aprendí las palabras. Aprendí los verbos. Aprendí la diferencia entre ser y haber sido. Aprendí los sustantivos. Aprendí la diferencia entre el singular y el plural. Aprendí los adverbios. Aprendí la diferencia entre acá y allá. Aprendí los demostrativos. Aprendí la diferencia entre este y aquel. Aprendí los adjetivos. Aprendí la diferencia entre bueno y malo. Aprendí los posesivos. Aprendí la diferencia entre mío y tuyo. Adquirí un vocabulario.

Me he convertido en sujeto de oraciones. Me he convertido en complemento de oraciones. Me he convertido en el sujeto y el complemento de oraciones principales y oraciones accesorias. Me he convertido en un mover de labios. Me he convertido en una serie de letras.

Dije mi nombre. Dije “yo”. Me arrastré en cuatro patas. Caminé. Corrí hacia algo. Huí de algo. Me incorporé. Dejé de ser pasivo. Me volví activo. Bajé al suelo casi en ángulo recto. Salté. Burlé la fuerza de gravedad. Aprendí a hacer mis necesidades sin ensuciarme la ropa. Aprendí a controlar mi cuerpo. Aprendí a dominarme.

Aprendí a poder. Pude. Quise poder. Pude caminar con las dos piernas. Pude caminar con las manos. Pude quedarme. Pude quedarme parado. Pude quedarme acostado. Pude arrastrarme con la panza. Pude hacerme el muerto. Pude contener la respiración. Pude haberme matado. Pude escupir. Pude afirmar con la cabeza. Pude negar con la cabeza. Pude hacer ademanes. Pude preguntar. Pude responder preguntas. Pude imitar. Pude seguir un ejemplo. Pude jugar. Pude hacer algo. Pude dejar de hacerlo. Pude destruir objetos. Pude comparar unos objetos con otros. Pude imaginarme objetos. Pude valorar objetos. Pude hablar con objetos. Pude hablar de objetos. Pude recordar objetos.

Viví en mi tiempo. Pensé en el principio y el fin. Pensé en mí. Pensé en otros. No seguí las leyes naturales. Dejé de actuar con naturalidad. Vine al encuentro de mi historia. Reconocí que no soy tu. Pude comunicar mi historia. Pude callar mi historia.

Pude desear algo. Pude no desearlo.

Me hice a mí mismo. Hice de mí lo que soy. Cambié. Me convertí en otro. Me hice responsable de mi historia. Me hice responsable de las historias ajenas. Me convertí en una historia entre los demás. Me adueñé del mundo. Me volví razonable.

Ya no debía obedecer sólo al instinto. Debería haber cumplido con reglas. Debería haber seguido las reglas tradicionales de la sociedad. Debería haber obrado. Debería no haberlo hecho. Debería haber consentido. Aprendí reglas. Como metáforas para las reglas aprendí sus excepciones. Aprendí reglas de conducta y de pensamiento. Aprendí reglas internas y externas. Aprendí reglas para cosas y para seres humanos. Aprendí reglas en general y en particular. Aprendí reglas para acá y para el más allá. Aprendí reglas para el aire, el agua, el fuego y la tierra. Aprendí las reglas y las excepciones a las reglas. Aprendí las reglas básicas y las derivadas. Aprendí mi deber. Me volví sociable.

Llegué a ser: debería... Aprendí a comer con mis propias manos: debería haber evitado ensuciarme. Aprendí a aceptar las conductas de los demás: debería haber evitado mis propias malas conductas. Aprendí a diferenciar el calor del frío: debería haber evitado jugar con fuego. Aprendí a diferenciar lo bueno de lo malo: debería haber evitado lo malo. Aprendí a jugar según las reglas del juego: debería haber evitado contravenir las reglas del juego. Aprendí a reconocer lo negativo de mis actos y actuar en consecuencia: debería haber evitado cometer malas acciones. Aprendí a utilizar mi sexualidad: debería haber evitado el abuso de mi sexualidad.

Me sometí a todas las reglas. Con mis datos personales fui anotado en los registros. Con mi alma fui manchado por el pecado original. Con mi número favorito fui incluido en el registro de jugadores. Con mis enfermedades fui anotado en ficheros. Con mi empresa fui inscripto en el Registro de Comercio. Con mis señas particulares fui identificado en los prontuarios.

Llegué a la mayoría de edad. Me volví apto para trabajar. Me volví apto para firmar contratos. Me volví apto para expresar un último deseo.

Desde un cierto instante pude haber pecado. Desde otro instante pude haber sido demandado por la justicia. En otro momento pude haber perdido el honor. En otro pude haberme comprometido a realizar una acción o no realizarla.

Cumplí con el deber de pagar multas, pagar indemnizaciones, pagar impuestos, tomar un empleo, hacer el servicio militar, ir a la escuela, vacunarme, preocuparme por alguien, pagar cuentas, ser indagado, recibir una educación, aportar pruebas, tomar un seguro, sacar el documento de identidad, mantener a alguien, declarar en juicio.

Llegué a ser. Llegué a ser responsable. Llegué a ser culpable. Llegué a ser disculpable. Tuve que expiar mis culpas. Tuve que expiar por mi pasado. Tuve que expiar por el pasado. Tuve que expiar por mi época. Vine al mundo solo con la época.

¿Qué exigencias de la época violé? ¿Qué exigencias de la razón violé? ¿Qué leyes secretas violé? ¿Qué esquema violé? ¿Qué leyes eternas del universo violé? ¿Qué leyes del más allá violé? ¿Qué leyes fundamentales del decoro violé? ¿Qué normas partidarias violé? ¿Qué leyes teatrales violé? ¿Qué intereses vitales violé? ¿Qué ley blanda violé? ¿Qué ley de la selva violé? ¿Qué mandamiento actual violé? ¿Qué leyes de la vida violé? ¿Qué reglas campesinas violé? ¿Qué reglas del amor violé? ¿Qué reglas de juego violé? ¿Qué reglas de la cosmética violé? ¿Qué reglas del arte violé? ¿Qué derechos del más fuerte violé? ¿Qué mandato del respeto violé? ¿Qué ley de los sin ley violé? ¿Qué anhelo de cambio violé? ¿Qué leyes para este mundo o el otro violé? ¿Qué reglas de la ortografía violé? ¿Qué derechos del pasado violé? ¿Qué leyes de la caída libre violé? ¿Violé las reglas, planes, ideas, postulados, principios, protocolos, estatutos, opiniones generales y fórmulas de todo el mundo?

Hice. Omití. Toleré. Me expresé. Me expresé a través de pensamientos. Me expresé a través de expresiones. Me expresé ante mí mismo. Me expresé ante mí mismo y ante los demás. Me expresé ante el poder impersonal de las leyes y las buenas costumbres. Me expresé ante el poder del mismísimo Dios.

Me expresé con movimientos. Me expresé con acciones. Me expresé con la inmovilidad. Me expresé con la pasividad.

Di a entender. Di a entender en cada una de mis expresiones. En cada una de mis expresiones di a entender una aceptación o un desprecio hacia las reglas.

Me expresé escupiendo. Me expresé gruñendo. Me expresé aplaudiendo. Me expresé haciendo mis necesidades. Me expresé tirando objetos inútiles o usados. Me expresé matando seres vivientes. Me expresé destruyendo objetos. Me expresé respirando. Me expresé transpirando. Me expresé moqueando y llorando.

Escupí. Escupí con puntería. Escupí apuntando a alguien. Escupí en el suelo, en lugares donde escupir en el suelo no quedaba bien. Escupí en lugares donde escupir era una contravención a las reglas de higiene. Escupí a la cara de personas a quienes escupirles era ofender a Dios. Escupí en objetos que escupirles era ofender a las personas. No escupí delante de personas a quienes escupirles delante trae suerte. No escupí delante de lisiados. No escupí delante de artistas antes de su salida a escena. No usé la salivadera. Escupí en salas de espera. Escupí contra el viento.

Aplaudí en lugares donde estaba prohibido aplaudir. Protesté en épocas en que protestar era inoportuno. Protesté y aplaudí en lugares y épocas en que tanto las protestas como los aplausos estaban mal vistos. No aplaudí en épocas en que los aplausos estaban bien vistos. Aplaudí ante una prueba muy difícil de un trapecista de circo. Aplaudí a destiempo.

Tiré cosas inservibles y usadas, en lugares donde tirarlas estaba prohibido. Dejé cosas en lugares donde dejarlas era pasible de multa. Descargué cosas en lugares donde era reprobable descargarlas. No entregué cosas donde era obligatorio entregarlas. Tiré cosas por la ventanilla de un tren en movimiento. No tiré desechos en el tacho de basura. Dejé desechos en el bosque. Tiré cigarrillos encendidos en el heno. No entregué a las autoridades volantes de aviones enemigos.

Me expresé a través del habla. Me expresé apropiándome objetos. Me expresé engendrando seres vivientes. Me expresé creando objetos. Me expresé mirando. Me expresé jugando. Me expresé caminando.

Caminé. Caminé sin rumbo. Caminé con rumbo fijo. Anduve por caminos. Anduve por caminos donde estaba prohibido pasar. No fui por caminos donde estaba permitido pasar. Caminé. Entré sin documento de identidad en lugares donde estaba prohibido entrar sin él. Salí de un territorio donde salir era subversivo. Manejé por calles a contramano. Me detuve, cuando detenerse no era correcto. No continué mi camino cuando había que hacerlo. Caminé despacio cuando había que ir ligero. No me levanté cuando había que levantarse. Me acosté en lugares prohibidos. Me quedé parado en medio de tumultos. Seguí de largo ante pedidos de ayuda. Retardé la marcha de fugitivos, al caminar lentamente por corredores angostos. Abrí la puerta del vagón antes de detenerse el tren. Salté de tranvías en movimiento.

Hablé. Me expresé. Dije lo que otros habían pensado. Sólo pensé lo que otros ya habían dicho. Expresé la opinión pública. Distorsioné la opinión pública. Hablé en lugares en los que era irrespetuoso hablar. Hablé en voz alta en lugares donde era desconsiderado hablar en voz alta. Hablé en voz baja en lugares donde se pedía hablar en voz alta. Me callé en tiempos en los que callar era vergonzoso. Hablé en público, cuando era recomendable hablar en privado. Hablé con personas con quienes hablar era indigno. Saludé a personas que por principio no se debía saludar. Hablé en un idioma que se consideraba enemigo. Hablé de temas sobre los que hablar era una falta de tacto. Callé haber sido testigo de un acto criminal. No hablé bien de los muertos. Hablé mal de ausentes. Hablé sin ser preguntado. Dirigí la palabra a soldados en servicio. Hablé con el conductor del ómnibus durante el viaje.

No respeté las reglas del idioma. Incurrí en errores idiomáticos. Usé las palabras a la ligera. Asigné a la ligera cualidades a las cosas. Asigné a la ligera palabras para describir las cualidades de las cosas. Contemplé el mundo a la ligera a través de las palabras con que había asignado las cualidades de las cosas. A cada cosa la definí a mi manera: A la tristeza la llamé oscura. A la locura la llamé lúcida. A la pasión la llamé ardiente. Al susto lo llamé pánico. A la fidelidad la llamé proverbial. Al pecador lo llamé pobre. A la confianza la llamé ciega. Al sentimiento lo llamé sordo. A la crítica la llamé constructiva. A la piel la llamé tersa. A los resultados los llamé palpables. Al diálogo lo llamé provechoso. A la discusión la llamé necesaria. A la opinión la llamé subjetiva. A la verdad la llamé profunda. Al instante lo llamé glorioso. A la guerra la llamé justa.

Me apropié de objetos. Obtuve la posesión y propiedad de objetos. Me apropié de objetos en lugares donde estaba terminantemente prohibido hacerlo. Me apropié de objetos cuya adquisición era antisocial. Justifiqué la propiedad privada de objetos cuando hacerlo era inoportuno. Declaré de propiedad pública objetos que era inmoral sustraer a la propiedad privada. Traté en forma descuidada objetos que debían ser tratados cuidadosamente. Toqué objetos que era antiestético y pecaminoso tocar. Separé objetos que no era aconsejable separar. No guardé la debida distancia con objetos que era necesario mantenerla. Traté a personas como cosas. Traté a animales como personas. Establecí contacto con seres con los que era inmoral tenerlo. Toqué objetos con otros que era inútil tocar. Traté con seres y objetos, con lo que era inhumano tratar. Hice contacto entre dos polos positivos. Tomé medicinas que debían ser utilizadas externamente. Toqué objetos en una exposición. Arranqué la costra de heridas a medio sanar. Toqué cables eléctricos colgantes. No certifiqué cartas que debían mandarse certificadas. No estampillé documentos que debían ser estampillados. No llevé luto cuando debía hacerlo. No me protegí la cara con crema solar. Trafiqué con esclavos.

Miré y escuché. Miré objetos que era vergonzoso mirar. No miré objetos que ignorarlos era falto al deber. No miré sucesos que era mojigato no mirar. No miré sucesos en la postura que era de rigor. No desvié la mirada ante sucesos cuando mirarlos era traición. Me di vuelta, cuando darse vuelta era señal de mala educación. Desvié la mirada, cuando hacerlo era cobarde. Escuché a personas, cuando escucharlas era falto de carácter. No miré a personas que estaban hablando conmigo. No miré a personas con las que estaba hablando. Vi películas no recomendables y rechazadas. Escuché informaciones contra el estado en medios de comunicación. Vi obras de teatro sin sacar entrada. Miré con insistencia a personas desconocidas. Miré al sol sin anteojos negros. Mantuve los ojos abiertos en el acto sexual.

Comí. Comí con gula. Bebí con exceso. Incorporé comida y bebida. Me engullí los cuatro elementos. Exhalé e inhalé los cuatro elementos. Comí en cualquier momento. No respiré de manera sana. Respiré aire viciado. Aspiré cuando hacerlo era dañino. Comí carne en días de ayuno. Respiré sin máscara de gas. Comí en plena calle. Aspiré gas de escape. Comí sin cuchillo y tenedor. No me tomé tiempo para respirar. Mordí la hostia con los dientes. No respiré con la nariz.

Jugué. Hice trampas. Seguí reglas contrarias a las convencionales. Jugué en lugares y épocas en que jugar era antisocial y anacrónico. Jugué con gente con las que era deshonroso jugar. Jugué con objetos con los que jugar era faltar al protocolo. No jugué en lugares y épocas en los que no jugar era poco sociable. Jugué con reglas, cuando jugar sin reglas era pecar de individualismo. Jugué conmigo mismo, cuando era un mandato humanitario jugar con otros. Jugué con poderosos con los que jugar era presuntuoso. No tomé algunos juegos en serio, mientras otros los tomé demasiado en serio. Jugué con fuego. Jugué con encendedores. Jugué con cartas marcadas. Jugué con vidas humanas. Jugué con aerosoles. Jugué con la vida. Jugué con los sentimientos. Me jugué a mí mismo. Jugué sin programa. No jugué en la temporada. Jugué con la inclinación al mal. Jugué con el pensamiento. Jugué con fantasías suicidas. Jugué sobre una superficie de hielo delgada. Jugué en terreno ajeno. Jugué con la desesperación. Jugué con mi propia desesperación. Jugué con mis genitales. Jugué con palabras. Jugué con mis dedos.

Vine al mundo con la carga del pecado original. Ya de entrada tuve inclinación al mal. Ya demostré mi maldad envidiando a mi hermano de leche. Desde mi primer día de vida no estuve libre de pecado. A los gritos me prendí de los pechos de mi madre. Sólo sabía mamar. Sólo sabía calmar mi avidez. No quise admitir racionalmente las leyes impuestas al mundo y a mí mismo. Ya fui concebido en la maldad. Ya fui engendrado en la maldad. Di rienda suelta a mi maldad destruyendo cosas. Di rienda suelta a mi maldad pisoteando seres vivientes. Fui desobediente por amor al juego. En el juego amaba la sensación de triunfo. Amaba escuchar historias fantásticas. Endiosé a personas. Encontré más placer en las naderías de los poetas que en los conocimientos útiles. Temía más a las fallas del habla que a los diez mandamientos. Sólo me dejé guiar por mi paladar. Sólo confié en mis sentidos. No demostré ningún sentido de la realidad. No sólo amé las malas acciones, sino también cometerlas. Lo que más me gustaba era hacer maldades en sociedad.

Amaba a los cómplices. Amaba la complicidad. En el pecado amaba el riesgo. No busqué la verdad. En el arte encontraba placer en mi dolor y en compadecerme a mí mismo. Gozaba mirando. No entendí la finalidad de la historia. No pensaba en Dios. No pensaba en el mundo. Para mí el mundo no se limitaba a la tierra sino a todos los cuerpos celestes. Fui autosuficiente. Sólo me preocupaba de las cosas mundanas. No hice ninguna cura contra la tristeza. No hice ninguna cura contra la pasión. No usé mi cuerpo como corresponde. No me enteré de los hechos reales. No sometí mi naturaleza carnal a la espiritual. Escondí mi verdadera naturaleza. Choqué contra la naturaleza de las cosas.

Exigí el poder en forma desprolija. Exigí dinero en forma desprolija. No me adapté a mi situación económica. Viví por encima de mis posibilidades. No me pude acostumbrar a mi situación económica. Formé mi vida libremente. No me superé a mí mismo. No me ubiqué como debía. Alteré el orden universal. No comprendí que el mal sólo es la ausencia del bien. No reconocí que el mal sólo es una alteración del orden. De mis pecados nacía la muerte. Por el pecado me igualé a la bestia en el matadero, que husmea la cuchilla con que será sacrificada. No opuse resistencia a los comienzos. No encontré el momento para poner punto final. Me hice una imagen del Ser Supremo. No quise hacerme una imagen del Ser Supremo. Eché tierra sobre el nombre del Ser Supremo. Sólo creí en los tres géneros de la gramática. Me persuadí a mí mismo que no existe un Ser Supremo, para no temerle. Busqué la oportunidad. No aproveché la posibilidad. No obedecí a la necesidad. No conté con el azar. No aprendí de los malos ejemplos. No aprendí del pasado. Me abandoné al libre juego de las fuerzas. Confundí la libertad con el libertinaje. Confundí la sinceridad con la crudeza. Confundí la obscenidad con la originalidad. Confundí el sueño con la realidad. Confundí la vida con un cliché. Confundí dominación con liderazgo. Confundí el amor con el impulso. Confundí la causa con el efecto. No respeté la conexión entre acción y pensamiento. No vi las cosas como son. Sucumbí al hechizo del momento. No consideré que la vida es prestada. Fui falto de palabra. No dominé el idioma. No negué el mundo. No reconocí a las instituciones. Fui un partidario del autoritarismo. Abusé de mi sexualidad. Busqué el placer como un fin en sí mismo. No estaba seguro de mí. Me cuestionaba. Desperdicié mi tiempo durmiendo. Quise detener el tiempo. Quise apurar el tiempo. Estaba en conflicto con el tiempo. No quería envejecer. No quería morirme.

No dejaba que las cosas se me adelantaran. No podía limitarme. Era impaciente. No podía esperar. No pensaba en el futuro. No pensaba en mi futuro. Vivía el instante. Era soberbio. Actuaba como si estuviera sólo en el mundo. No tenía buenos modales. Era obstinado. Era falto de carácter. No trataba de mejorarme. No hacía del trabajo una condición vital. No veía a Dios en cada pobre. No extirpé el mal de raíz. Traje hijos al mundo irresponsablemente. No ajusté mis diversiones a mi posición social. Busqué malas compañías. Siempre quería ser el centro de la atención. Pasé mucho tiempo solo. Estuve poco tiempo solo. Viví con exceso una vida propia. No consideraba la felicidad de todos los hombres como mi objetivo máximo. Privilegié el interés individual por sobre el interés colectivo. No entré en esa discusión. No seguí instrucciones. No me negué a cumplir órdenes injustas. No reconocí mis límites. No vi la conexión de las cosas entre sí. No hice de la necesidad una virtud. Variaba mis convicciones. No aceptaba enseñanzas. No me hacía cargo de nada. Me daba por satisfecho con lo logrado. Siempre me vi sólo a mí mismo. Cedí a insinuaciones. No me decidía entre una cosa y otra. No tomaba posición. Alteré el equilibrio de las fuerzas. Lesioné los principios generalmente aceptados. No cumplí con mi deber. No alcancé la meta fijada. Yo era para mí el uno y el todo. Pasé demasiado poco tiempo al aire libre. Me despertaba muy tarde. No barría la vereda. No cerraba puertas. Me acercaba demasiado a las jaulas. No dejaba libre las entradas. No dejaba libre las salidas. Tiré del freno de emergencia sin necesidad. Apoyaba la bicicleta en lugares prohibidos. Mendigaba y vendía cosas de puerta en puerta. No conservaba las calles limpias. No me sacaba los zapatos. Me asomaba fuera de la ventanilla con el tren andando. Trabajaba con artefactos eléctricos sin cortar la electricidad. Me presentaba sin previo anuncio. No cedía el asiento a personas minusválidas. Me acosté en una cama de hotel con el cigarrillo encendido. Dejaba canillas sin cerrar. Pasé noches enteras en bancos de plaza. Llevaba a pasear al perro sin correa. No le ponía bozal a perros agresivos. No dejaba en el guardarropas bastones y paraguas. Tocaba mercaderías antes de comprarlas. No cerraba los frascos después de usarlos. Pulvericé sobre llama con aerosol.

Crucé con luz roja. Caminé sobre autopistas. Caminé sobre vías del tren. No iba por el anden. No pasaba adelante en los tranvías. No usaba las manijas. Usaba el baño del tren mientras estaba parado en la estación. No seguía las instrucciones del personal. Encendía el motor de la moto en lugares prohibidos. No apretaba botones. Atravesaba las vías en las estaciones de ferrocarril. No retrocedía cuando llegaba el tren. Sobrepasaba la capacidad del ascensor. Perturbaba el silencio nocturno. Pegaba carteles en paredes donde estaba prohibido. Quería abrir puertas empujando, cuando había que tirar. Quería abrir puertas tirando, cuando había que empujar.

Merodeaba por las calles al caer la noche. Prendí luces durante el oscurecimiento. No conservé la calma en medio de un siniestro. Salí de mi casa en el toque de queda. Durante una catástrofe no me quedé en mi lugar. Pensé primero en mí mismo. Salí corriendo. Accioné señales de alarma sin motivo. Destruí señales de alarma sin motivo. No usé la salida de emergencia. Empujé. Pateé. No rompí la ventana con el martillo. Obstruí la salida. Opuse resistencia. No me detuve cuando me dieron el alto. No puse manos arriba. No apunté a las piernas. Jugué con el gatillo sin ponerle el seguro. No salvé primero a las mujeres y niños. No me acerqué a los que se estaban ahogando. Me quedé con las manos en los bolsillos. No me dejé vendar los ojos. No busqué esconderme. Ofrecía un blanco fácil. Fui demasiado lento. Fui demasiado rápido. Me movía.

No reconocí el movimiento de mi sombra, como prueba del movimiento de la tierra. No reconocí mi temor a la oscuridad, como prueba de mi existencia. No reconocí mi ansia de inmortalidad, como prueba de la vida después de la muerte. No reconocí mi hastío ante el futuro, como prueba de la nada después de la muerte. No reconocí la disminución del dolor, como prueba del paso del tiempo. No reconocí mis ganas de vivir como prueba de la inmovilidad del tiempo.

No soy lo que he sido. No fui lo que debía haber sido. No alcancé lo que debería haber alcanzado. No cumplí lo que debía haber cumplido.

Fui al teatro. Escuché esta obra. Dije esta obra. Escribí esta obra.

jueves, 28 de octubre de 2010

Te quiero




Te quiero sentir bien adentro
y a cada uno de tus latidos
palpitarlos como si fueran míos
que el juego acompañe
este silencio compartido
que la noche negra nos proteja
que mantenga dormidos a los demonios
solo por un instante eterno
para que a nuestra única forma
nos permitamos ser como queremos
o como intentamos ser
dos pequeñas piezas
de este gran rompecabezas
el dado, en movimiento
en la orilla de la mesa
la última carta del mazo
la que difícilmente cierre la partida
la gota más sabrosa de esa
copa prohibida casi llena
te palpito bien adentro
como si fueras mi latido
en esta sutil jugada falsa
y en las que en una de esas vendrán
y que los demonios se apiaden
de nosotros, que solo somos hijos de la noche
por q solo así sobrevivimos
sobornando los latidos del otro
para que sin agitarse
nos deje el mejor de sus sabores
más algunos restitos de vida
y ninguna de sus merecidas culpas



Caminamos solos, en la infinita,
Como sombras, inadvertidas,
En silencio de la boca para afuera
A los gritos ensordecedores por dentro
Escuchando a todos los fragmentos
Que despojados ya, a esa hora oscura,
De la dibujada cárcel de rutina
Van respirando noche, sintiéndola, formándola
Paso a paso en la inmensa
Nos sucedemos como una historia vieja y repetida
Libres y salvajes, protagonistas en ella , somos,
Y cuando a desgana sospechamos que el alba regresa
Cambiamos bruscamente la escena
Y a los barrotes de la rutina adquirida
Pegamos nuestra frente doblegada
Para suplicar de la boca para afuera
Y por dentro todos también,
Que vuelva, la negra noche
Más rápido de lo que se fue.

lunes, 25 de octubre de 2010

Y las palabras



Y las palabras nos ayudan
Nos dan las armas para un paso más
Y las frases fabricadas
Las que repetimos de memoria
Son como un sutil respaldo
Del equilibrio elaborado
Del sosiego necesitado
De ese descanso que nos da
No tener que inventarnos cada vez
Ausentes, nosotros, en todas ellas,
Las decimos hasta en colores
Las entonamos en largas canciones
O las delineamos en grises poemas
Mas no somos, ni por asomo,
Ni una de sus consonantes
Menos algunas de sus vocales
No somos como ellas ni lo seremos
Simplemente porque no las igualamos
Ni nos reflejamos en su sereno lecho
No somos más que nada, nadando en el abismo,
Eternamente maldecidos, a la deriva del olvido,
Oscuros muy oscuros
y sobre todo,
muy, pero muy vacios

Será…




En la noche vacía y eterna
Dominado el todo, por mis silencios
Despeino letras oscuras
Absurdos renglones rectos
Se niegan, aunque les suplico,
A unirse en algún que otro punto
En donde los garabatos
Simulen letras con sentido
Malditos dibujos de vida
Que osados me miran a los ojos
Absueltos de culpas, me desafían,
Me gritan en voz muy alta
Que abra los ojos de una buena vez
Que deje de pensar en puntos de encuentro
Que deje de escribir en rima
Que nada de lo que diga, se asemejara a la verdad,
Que nada de lo que sueño,
Será…

miércoles, 20 de octubre de 2010




"...Creo en la carne y en los apetitos,
ver, oír, tocar... ¡Cuántos milagros!,
y cada parte de mi ser es un milagro,
divino soy por dentro y por fuera,
y santifico todo lo que toco o me toca..."

Fragmentos de "Canto a mí mismo".

miércoles, 13 de octubre de 2010




Estábamos soñando,
Despertamos un poco todos los días
Hasta que la realidad nos desborde,
Nos hunda y nos desarme,
Y nos presagie sin pedirle
Algunos de los destinos
Que nos tiene reservados.



Nos absorbimos de una, todo el interior
En aquellas calles oscuras
Me encontraste en esas noches,
en una y en otra más
Adivinaste todos mis secretos malditos
Y no me dejaste continuar
Sin preguntarme nada de nada,
Así, solo así, me dibujaste, entera.
Sin colores, en soledad,
Incapaz de demostrarte
Mi fortaleza o mi debilidad
Me perdí en tus noches,
en una y en otra más
porque en ellas es donde sola arrullo
a mis malditos y a los tuyos
Que victoriosos ya habían aceptado
La gloria de su reinado
Y jugaban con la única certeza
De que nunca nos abandonaran.

martes, 12 de octubre de 2010

que...



que se hace para que las palabras
solo sean por su significado,
que se hace para que las palabras
no tengan otro carga más pesada
que las que menciona el famoso diccionario
atormentar a las definiciones
sera desafiar al propio contenido
armar lo que se dice
antes de abrir la boca
no es justamente mi oficio.

viernes, 8 de octubre de 2010

Quiero



Quiero que seas vos y solo vos,
El ultimo que me sienta respirar
Que mi suave aliento final
Llegue hasta tu boca y a tu piel
Y se quede en ella, por siempre,
Para que forme nidos, en tus rincones,
Y se reproduzca lentamente.
Quiero que seas vos y solo vos,
El último que vea mis ojos
En los que aun cerrados eternamente
Solo se puede leer claro,
Que fui una mujer feliz…
Quiero que seas vos y solo vos,
El ultimo que sostenga mi mano
Para que te quedes para siempre
Con la mejor de mis tibiezas.

martes, 5 de octubre de 2010

...


Con algunos silenciosos resentimientos
Con muchos reproches brillantes y
Alguna que otra actitud de capricho
Adorno este mi nuevo vestido,
Callo y guardo muy adentro
Todo eso que realmente importa
Lo que no puedo colgar con alfileres
ni solucionar con remiendos
y así como así
en algún momento
parece que todo lo vomito
sin orden y sin razón todo sale porque si
hiriendo lo logrado
desgastando lo querido
no justifico
no entiendo
no entiende
y así como así
en algún momento
parece que todo se aclara
remiendo las soluciones
las cuelgo con alfileres
sigo guardando y callo, todo eso, muy adentro,
y vestida como siempre, comprendo,
que solo somos víctimas y verdugos
de nuestras causas y efectos,
y siempre, siempre,
enemigos

de nuestras efímeras palabras

lunes, 4 de octubre de 2010

ALFONSINA STORNI



Esto es amor, esto es amor, yo siento
en todo átomo vivo un pensamiento.
Yo soy una y soy mil, todas las vidas
pasan por mí, me muerden sus heridas.
Y no puedo ya más, en cada gota
de mi sangre hay un grito y una nota.
Y me doblo, me doblo bajo el peso
de un beso enorme, de un enorme beso.

sábado, 2 de octubre de 2010

azar


Confusos y raros
soplan los vientos
mezclando pasiones
recuerdos del futuro
sentimientos y absurdos
huracán y brisas
en el alma iluminada ,
luz y sombras en las noches
y en el día ,
letras que preguntan
escritas en rocas,
donde esta descansando
sin sueño,
el tiempo, sin tiempo,
ese, el que mezcla las cartas
efímeros días
latiendo
viviendo
barajando

viernes, 1 de octubre de 2010

...



 
Y todo se resume siempre
A las mismas simples palabras
Que son como un principio
Y un final en sí mismas
Porque a todas las acciones
Si a todas, las devoro el tiempo
Que incapaz de transcurrir sin dañar
Pasa de largo, sin dejarnos, ninguna,
Pero ninguna, buena señal.
Fin.

jueves, 30 de septiembre de 2010

un regalo para mi, que me alegro el comienzo del día...

 
 
cuando leas esto
seguro sera de dia
y ya estaras otra vez
en la locura cotidiana
solo te pido unos segundos
para que pienses en mi
para que sientas un poco
lo que yo siento
y para que descubras
que este sublime sentimento
irremediablemente va creciendo
porque aunque no este a lado tuyo
sabras a cada instante...
que estoy ahi

TE QUIERO AMIGUITA

martes, 28 de septiembre de 2010

Llueve





Y cada gota se sucede a si misma
Como las etapas de la vida
Como los días y las noches
Como los minutos y como cada segundo
Uno, dos y miles más
Sin efecto y con causa
Recorren un camino determinado
Con efecto y sin causa
se alejan de un camino determinado
Como las etapas de la vida
Como las noches y los días
Como los segundos y algunos minutos
Así como todo lo que hacemos
Y lo que dejamos de hacer
Todo se sucede a si mismo
Sin consultarnos nada
Sin pedirnos nada
Solo porque si
Llueve.


ansiosa espero, en el dia,
esa palabra, que entibia,
la frialdad de la noche que se fue,
solo para volver a congelarme
por una eternidad màs

Grandes esperanzas

lunes, 27 de septiembre de 2010

extraños



Me conoces por adentro como nadie
Me sabes por adentro como nadie
Desde afuera observando mis fragmentos
Y a cada de uno de ellos descubriendo
Ya conoces eso que me hace el viento
El surco que dejan los recuerdos
Las sombras que me habitan y me agotan
Las letras que me dibujan y me castigan
Me conoces por dentro como nadie
Me sabes por dentro como nadie
Y aun así cuando las palabras no dicen
Y los abrazos no dan calor
Me desconoces por entero.

miércoles, 22 de septiembre de 2010



Mudas las palabras, como siempre,
Ocultas de alguna realidad de colores
Disfrazadas y con flores olorosas
Fueron abandonadas a su suerte
Desprolijas y amontonadas, se durmieron
Y así a la deriva en la noche
Ya no tienen más nada para decir

lunes, 20 de septiembre de 2010

señales del naufragio


Advierto muy, pero muy, a lo lejos
Las señales del naufragio
Son un recuerdo del futuro
Aquel que augura el presente
Este presente autista y mentiroso
Las señales tímidas se esconden
En la bruma de la noche
Como queriendo no ser descubiertas
No saben que desde el interior se gestaron
Que a cabeza y corazón se forjaron
Porque ya sabemos desde el antes
Que nada nos sucede solo porque si
Que cada acto, despiertos o dormidos,
Los inventamos nosotros mismos
Garabateamos el destino en cada minuto,
Pintamos los principios y los finales,
Los puentes de los medios sin extremos,
los días que parece que todo arreglamos,
También dibujamos esos otros
Cuando sin sentido parece que caminamos
Sin rumbos y sin horizontes
Advierto ahora mucho más cerca
Las señales del naufragio
El que según dicen solo tiene una víctima declarada,
Algunos otros, muchas veces, no.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

DEL OTRO LADO . Carlos di Sevo



Cada día me pregunto: hasta donde sabe de mi? Hasta cuando vivirá?
En ese mundo interior desconocido, cuanto secreto oculta y almacena en su poder,
celosamente se aferra en sus imágenes.
Del otro lado quiero estar, saber la verdad de ese otro mundo...
insondable, impenetrable...
Cuantas almas quedan atrapadas bajo la seducción de ser eterno, abominable.
para cualquier humano, de ese monstruo inmenso; implacable que jamás descansa,
y en su función crece día a día, alimentándose de historias de amor intimo...
Esa identidad oculta , que ofrece silencio a tantas preguntas de desahogo espiritual,
se le hayan planteado a causa del miedo y la duda impotentes
Quizá algún día ceda el portal y quede la invitación a no regresar jamás a este mundo.......................real???????????????????.

martes, 14 de septiembre de 2010

Laberinto. Carlos Di Sevo


De ida y vuelta, del sueño queriendo lo real…
Sin más, la obsesión, el deseo de la fuga salvadora…
Viajar por un momento, delirar en lo más hondo de lo que no sabemos,
entre las sombras de la noche fría, indiferente, sin pretender en lo más mínimo un asilo mental.
Atravesando campos y mares, amistándose con el aire y el viento,
complemento de ese boleto exclusivo...
Mis ojos, tan cerrados como abiertos, no ven sino otra cosa más que lo que quiero ver a mi alrededor,
sin desprecio a la oferta...
y sumergiéndome en ella; a la realidad virtual en ese laberinto eterno de imágenes y paisajes
jamás pensados por el hombre.
Aves de colores, observan mi pasar, queriendo plegarse a mi lado y abandonar su rutina.
El gozo por la naturaleza se hace cómplice del deseo íntimo y descubre la belleza pura de la soledad.
girando en círculos y veloz como un rayo de luz, me atrapa en su magia.
Caigo en el Nadir del firmamento y es para nacer en ese nuevo mundo cromático, bondadoso consigo mismo.
Ángeles atípicos esperan mi mano para enseñarme la llave de lo abstracto, lo inalcanzable...
dame tu mano y acompáñame para nunca volver...


lunes, 13 de septiembre de 2010

Asunción de Tí


1

Quién hubiera creído que se hallaba
sola en el aire, oculta,
tu mirada.
Quién hubiera creído esa terrible
ocasión de nacer puesta al alcance
de mi suerte y mis ojos,
y que tú y yo iríamos, despojados
de todo bien, de todo mal, de todo,
a aherrojarnos en el mismo silencio,
a inclinarnos sobre la misma fuente
para vernos y vernos
mutuamente espiados en el fondo,
temblando desde el agua,
descubriendo, pretendiendo alcanzar
quién eras tú detrás de esa cortina,
quién era yo detrás de mí.
Y todavía no hemos visto nada.
Espero que alguien venga, inexorable,
siempre temo y espero,
y acabe por nombrarnos en un signo,
por situarnos en alguna estación
por dejarnos allí, como dos gritos
de asombro.
Pero nunca será. Tú no eres ésa,
yo no soy ése, ésos, los que fuimos
antes de ser nosotros.
Eras sí pero ahora
suenas un poco a mí.
Era sí pero ahora
vengo un poco de ti.
No demasiado, solamente un toque,
acaso un leve riesgo familiar,
pero que fuerce a todos a abarcarnos
a ti y a mí cuando nos piensen solos.
 
2

Hemos llegado al crepúsculo neutro
donde el día y la noche se funden y se igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
a dejarme los ojos vacíos de ciudad.
No pienses ahora en el tiempo de agujas,
en el tiempo de pobres desesperaciones.
Ahora sólo existe el anhelo desnudo,
el sol que se desprende de sus nubes de llanto,
tu rostro que se interna noche adentro
hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.


3

Puedes querer el alba
cuando ames.
Puedes
venir a reclamarte como eres.
He conservado intacto tu paisaje.
Lo dejaré en tus manos
cuando éstas lleguen, como siempre,
anunciándote.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú.
Aunque mi voz te espere
sola en su azar
quemando
y tu sueño sea eso y mucho más.
Puedes amar el alba
cuando quieras.
Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
Esta noche, otra noche
tú estarás
y volverá a gemir el tiempo giratorio
y los labios dirán
esta paz ahora, esta paz ahora.
Ahora puede venir a reclamarte,
penetrar en tus sábanas de alegre angustia,
reconocer tu tibio corazón sin excusas,
los cuadros persuadidos,
saberte aquí.
Habrá para vivir cualquier huida
y el momento de la espuma y el sol
que aquí permanecieron.
Habrá para aprender otra piedad
y el momento del sueño y el amor
que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche tú estarás,
tibia estarás al alcance de mis ojos,
lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
He conservado intacto tu paisaje
pero no sé hasta dónde esté intacto sin ti,
sin que tú le prometas horizontes de niebla,
sin que tú le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro de tu cielo hasta mí.

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